
Massachusetts, Estados Unidos.- Beber refrescos azucarados todos los días podría elevar el riesgo de padecer cáncer de estómago, según concluye una nueva investigación. Sin embargo, el estudio, no encontró el mismo vínculo con las bebidas que usan edulcorantes artificiales, de acuerdo con un comunicado de Mass General Brigham, el sistema de hospitales y médicos con sede en Boston.
El trabajo, publicado en la revista ‘Gastro Hep Advances’, se basó en la información de 112 mil 284 personas que participaron en dos grandes estudios de largo plazo en Estados Unidos: el Estudio de Salud de Enfermeras y el Estudio de Seguimiento de Profesionales de la Salud. Ambos recolectaron durante décadas datos sobre alimentación, hábitos y estado de salud. Durante ese periodo, 278 participantes fueron diagnosticados con cáncer gástrico.
“El cáncer de estómago es la quinta causa de muerte por cáncer a nivel mundial, pero aún sabemos muy poco sobre el papel de la dieta”, explicó Andrew Chan, autor principal del estudio.
Para esta investigación, se consideraron bebidas azucaradas a los refrescos con gas, ponches, limonadas y bebidas deportivas. Las bebidas con edulcorantes artificiales, por su parte, se definieron como refrescos bajos en calorías.
Los resultados mostraron que quienes consumían bebidas azucaradas a diario tenían 2,45 veces más probabilidades de desarrollar cáncer gástrico en comparación con quienes tomaban menos de una porción al mes. El efecto se observó tanto en hombres como en mujeres, y fue aún más marcado entre las enfermeras: en ese grupo, tomar más de una bebida azucarada al día se asoció con un riesgo 3,04 veces mayor.
Los investigadores también encontraron que un mayor consumo de fructosa, el endulzante principal de este tipo de bebidas, se relacionaba con un aumento del riesgo. Dicha asociación no apareció en el caso de las bebidas light o dietéticas.
En un subgrupo de 940 participantes, el equipo analizó la presencia de ‘Helicobacter pylori’, la bacteria que coloniza el estómago y el duodeno y que es un factor de riesgo conocido para este tumor. Más de un tercio dio positivo a la infección, pero no se halló ninguna conexión entre la bacteria y el consumo de bebidas azucaradas.
Los autores aclararon, sin embargo, que al tratarse de un estudio observacional no es posible establecer causalidad directa. Entre las limitaciones, mencionaron que contaban con información incompleta sobre la infección por H. pylori y sobre los antecedentes familiares de cáncer gástrico. (El Heraldo de Saltillo)




