
Ciudad de México.- En este periodo vacacional, especialmente porque se desarrolla en pleno verano, la diarrea del viajero es el trastorno de salud más común asociado a los viajes. Se estima que afecta entre el 30 por ciento y el 70 por ciento de las personas que viajan, con una incidencia que varía mucho según el destino. Las áreas geográficas con mayor riesgo son Asia (con excepción de Japón y Corea del Sur), Medio Oriente, África y América Latina.
El cuadro clínico suele manifestarse con evacuaciones líquidas, náusea, vómito y fiebre. Aunque en la mayoría de los casos es autolimitado, en sus formas más severas puede requerir hospitalización.
La causa principal es infecciosa, por ingestión de bacterias, virus y, en menor medida, parásitos, que se adquieren a través de agua no potabilizada y alimentos manipulados en condiciones higiénicas deficientes.
Factores que aumentan el riesgo
El riesgo no depende solo del lugar que se visita, sino también del tipo de viaje y de las condiciones sanitarias del entorno.
- Según el destino:
- Riesgo alto: América Central, Sudamérica, México, África, sur de Asia y sudeste asiático.
- Riesgo intermedio: Europa del Este, Sudáfrica, Asia central y oriental, Oriente Próximo y algunas islas del Caribe.
- Riesgo bajo: Europa del norte y occidental, Japón, Canadá, Singapur, Australia, Nueva Zelanda y Estados Unidos.
Qué hace que un destino sea más peligroso:
- Saneamiento insuficiente y acceso limitado a agua segura, lo que implica alimentos lavados con agua contaminada.
- Mayor nivel de pobreza en la región, que se correlaciona con más casos.
- Itinerarios que incluyen zonas rurales, convivencia estrecha con población local o viajes de aventura.
- Alojamientos tipo camping o con instalaciones sanitarias precarias.
- Según el tipo de viaje:
- Turismo de aventura o trekking.
- Viajes en grupos organizados, que presentan más riesgo que el turismo de resort de playa.
- Viajes para visitar a familiares o amigos.
- Estancias prolongadas: a más días de viaje, mayor probabilidad de enfermar.
- Factores personales y de exposición:
- Edad joven adulta.
- Inmunosupresión, diabetes o enfermedad inflamatoria intestinal.
- Consumo de antiácidos u otros medicamentos que disminuyen la acidez gástrica.
- Ingesta de alimentos considerados de alto riesgo o comer en lugares con poca higiene.
Evolución y manejo
Generalmente, la diarrea del viajero se resuelve en un periodo de 3 a 7 días. El pilar del tratamiento es mantener una hidratación adecuada, con especial atención en grupos vulnerables.
En cuadros leves, los antidiarreicos pueden utilizarse siempre bajo orientación farmacéutica. Ante signos de gravedad, fiebre alta o datos de deshidratación, es indispensable acudir a valoración médica.
Prevención
De acuerdo con información del Consejo General de Colegios Farmacéuticos de España, citada por EFE Salud, la prevención es fundamental. Se recomienda evitar alimentos y bebidas de posible contaminación, preferir siempre agua embotellada y sellada y alimentos bien cocidos, además de realizar un lavado de manos frecuente y desinfectar las superficies que tienen contacto con los alimentos.
Recomendaciones prácticas:
- Hidratación fraccionada: Beber poco a poco, pero de forma continua. Se recomiendan alrededor de 2 a 3 litros al día para adultos y de 0.5 a 1 litro para niños menores de 9 años.
- Dieta blanda y reposo intestinal: Dar descanso al aparato digestivo con una alimentación ligera.
- Qué no beber para rehidratarse: Evitar bebidas azucaradas, refrescos, café y lácteos, pues no reponen los electrolitos perdidos y pueden empeorar el cuadro.
- Qué sí comer: Alimentos astringentes y de fácil digestión, como arroz blanco cocido, zanahoria hervida o en puré, y carnes blancas como pescado o pollo.
- Qué evitar: Embutidos, bebidas alcohólicas, alimentos grasosos, fritos o muy condimentados, dulces, helados, frutas verdes o poco maduras y vegetales de hoja cruda.
En México el tema es especialmente relevante porque el país está clasificado como destino de riesgo alto para diarrea del viajero, junto con Centro y Sudamérica, África y Asia meridional.
El clima cálido, saneamiento deficiente en algunas zonas, refrigeración limitada y manipulación de alimentos con agua no segura son algunos factores que posicionan a nuestro país como destino de alto riesgo internacional para este malestar, incluso para viajeros locales.
Si viajas dentro de México, sobre todo a Quintana Roo, Yucatán, Chiapas, Oaxaca y zonas rurales, el riesgo es mayor que en grandes ciudades con infraestructura hotelera de cadena. La recomendación vigente de autoridades de México y Reino Unido es la misma: agua embotellada sellada, nada de hielo de origen desconocido, frutas y verduras desinfectadas, y mariscos y carnes bien cocidos. (El Heraldo de Saltillo)
https://x.com/UNAM_MX/status/2090209722523693309?s=20




