martes, julio 28, 2026
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Investigación de Oxford vincula la cría industrial de pollos con mayor riesgo de bacterias

Foto de depositphotos.com

Londres, Inglaterra.- Una investigación de la Universidad de Oxford encontró que la cría industrial de pollos disparó más de 100 veces la circulación de la bacteria Campylobacter, lo que facilitó que linajes que antes solo existían en aves silvestres se extendieran masivamente entre las aves de granja.

La Campylobacter es el agente bacteriano que más casos de diarrea provoca a nivel global. Solo en Reino Unido genera cada año 3,5 veces más episodios de gastroenteritis que todas las demás bacterias de transmisión alimentaria bajo vigilancia juntas. A esto se suma el problema creciente de la resistencia antimicrobiana, cuando las bacterias dejan de responder a los medicamentos, que está complicando cada vez más su tratamiento.

Para llegar a estas conclusiones, los científicos analizaron casi 2 mil 800 genomas de la bacteria obtenidos entre 1979 y 2024 en 30 países. Así detectaron mutaciones clave para su adaptación al entorno avícola, entre ellas genes ligados a la resistencia a antibióticos, a la tolerancia al estrés oxidativo, a la captación de metales y a su capacidad de movimiento.

Este fenómeno va de la mano del crecimiento de la avicultura: desde los años sesenta, el número de pollos en el mundo se ha multiplicado por siete, hasta llegar a unos 31 mil millones. Actualmente, los pollos concentran cerca del 70 por ciento de toda la biomasa de aves del planeta. Si bien esto ha permitido producir proteína animal barata a gran escala, también ha generado un escenario perfecto para que las bacterias evolucionen y se propaguen.

Según los autores, las enormes y hacinadas poblaciones de pollos funcionan como “esponjas de patógenos”, absorbiendo y multiplicando cepas de orígenes muy diversos. El director del estudio, el profesor Sam Sheppard, de Oxford, señaló que “la agricultura industrial ha creado uno de los hábitats animales más grandes del planeta” y advirtió que las transformaciones ambientales provocadas por el ser humano están impulsando la expansión de enfermedades infecciosas.

Por su parte, Oakem Kyne, doctorando en Oxford y coautor del trabajo, explicó que, al adaptarse a las aves de corral, la Campylobacter puede desarrollar rasgos asociados a la resistencia antimicrobiana, por lo que entender cómo influyen las prácticas agrícolas es fundamental para disminuir las enfermedades transmitidas por alimentos. (El Heraldo de Saltillo)

 

https://www.pnas.org/doi/full/10.1073/pnas.2609969123