
MANOLO PRESIDENTE
Este jueves el gobernador MANOLO JIMÉNEZ SALINAS acompañado por los 38 alcaldes y alcaldesas de Coahuila y por su equipo de trabajo puso en marcha el programa «En equipo le entramos», a través del cual se invertirán más de 3 mil millones de pesos del Gobierno Estatal durante lo que queda de 2026 y parte de 2027 en la atención de diferentes necesidades de los municipios como son agua potable, drenaje, pavimento, recarpeteo, bacheo, recolección de basura, alumbrado público y embellecimiento urbano.
Todos los presentes, portando el chaleco verde de “Mejora Coahuila”, recibieron a Manolo con el grito de “presidente, presidente, presidente”, y una vez más, cuando le tocó pronunciar su discurso, el grito se repitió. ¿Algo saben?
Y para los que están atentos a los detalles, en primera fila, a la izquiera de Manolo, estaba su esposa PAOLA RODRÍGUEZ, y a su derecha el senador GABRIEL ELIZONDO. También en primera fila los alcaldes de Saltillo y Torreón, JAVIER DÍAZ y MIGUEL RIQUELME, además del de Acuña y el de Ramos Arizpe, EMILIO DE HOYOS y TOMÁS GUTIÉRREZ. A la derecha de Gabriel Elizondo, la diputada LUZ ELENA MORALES, el magistrado MIGUEL MERY, la señora LILIANA SALINAS, el jefe de Gabinete BLAS FLORES GONZÁLEZ, el titular de Mejor JORGE ALBERTO PIÑONES y el secretario de Finanzas, TOÑO GUTIÉRREZ.
Y de oradores, además del gobernador, el alcalde anfitrión Javier Díaz, y el jefe del Gebinete Blas Flores.
MANSIÓN EN VENTA
Alrededor de 25 millones de pesos es lo que están pidiendo por la residencia que habitó hasta su muerte el exgobernador OSCAR FLORES TAPIA. Dicen los que han entrado que la mansión se encuentra prácticamente igual que cómo él la tenía. Sus muebles, adornos y hasta su ropa sigue dónde mismo. La enorme casa la construyó don Oscar en cinco lotes de la colonia Doctores que le vendió —o le regaló, de acuerdo con otras versiones— el exalcalde JUAN PABLO RODRÍGUEZ. El terreno mide en total 2 mil 500 metros cuadrados, y a cómo está por esos rumbos el metro cuadrado, solamente el predio, sin considerar la residencia, vale fácilmente el monto que la hija de don Oscar está pidiendo.
Don Oscar es recordado cómo uno de los grandes gobernadores que ha tenido Coahuila. Él trajo a Saltillo la General Motors y la Chrysler, y contruyó grandes obras cómo la Presidencia Municipal de Saltillo, el Palacio de Justicia y el Palacio del Congreso, el Teatro de la Ciudad, así cómo los bulevares Vito Alessio Robles, Nazario Ortíz Garza, Jesús Valdés Sánchez, Fundadores, periférico Luís Echeverría, libramiento José López Portillo —que ahora, en un acto de justicia que le hiciera el también profesor y exgobernador HUMBERTO MOREIRA lleva su nombre—.
Debido a la persecución que en su contra emprendiera López Portillo, no pudo terminar su sexenio al ser forzado a renunciar. En ese entonces, 1981, le quitaron muchas de sus propiedades, pero conservó esa casa que ahora está vendiendo su hija. El que la compre, no sólo se quedará con una valiosa y hermosa propiedad, sino que además obtendrá un pedazo de la historia de Coahuila.
OTRO NARCO ALCALDE
Los morenistas se quejan y lloriquean porque en todo el país los califiquen cómo un “narco partido”, pero cómo negarlo si algunos de sus más insignes representantes siguen siendo exhibidos por sus actividades delicitivas. Ahí tiene usted el reciente caso del alcalde morenista de Juchitán, Oaxaca, quien fue detenido acusado de extorsión, cobro de piso a empresarios y comerciantes, narcomenudeo, tráfico de personas, homicidio y protección a las operaciones de grupos delicitivos. Nada más faltó que lo acusaran de gula, lujuria, soberbia, ira, pereza y envidia.
Toda una fichita éste sujeto, que fue detenido en un operativo en el que, por su peligrosidad, tuvo que participar la Marina, el Ejército, la Guardia Nacional y la Fiscalía General de la República. Nada más faltaron los de la DEA, KGB, Interpol y FBI. Entonces, que ni se quejen los de Morena si les siguen diciendo “narco partido”, porque ni cómo negarlo con sujetos cómo éste, muy cercano por cierto al gobernador oaxaqueño SALOMÓN JARA, que milita también en las filas del morenismo.




