lunes, julio 27, 2026
Inicio BIENESTAR Y SALUD Dormir menos de forma regular podría aumentar el riesgo de ganar peso

Dormir menos de forma regular podría aumentar el riesgo de ganar peso

Nueva York, Estados Unidos.- Dormir menos de forma regular podría aumentar el riesgo de ganar peso, señala una investigación de científicos de ‘Columbia University Irving Medical Center’ publicada en la revista ‘Annals of Internal Medicine’.

El equipo de investigación trabajó con 95 personas que presentaban factores de riesgo para desarrollar padecimientos cardiovasculares y metabólicos. Durante seis semanas mantuvieron un patrón de sueño regular y, posteriormente, otras seis semanas con 90 minutos menos de descanso por noche, para comparar ambos períodos.

Cuando se acortó el sueño, los voluntarios subieron en promedio medio kilo y registraron un ligero incremento en el perímetro de la cintura. También pasaron más tiempo en actividades sedentarias, aunque no hubo una disminución significativa en el ejercicio moderado o intenso que realizaban.

A pesar de estos cambios, los investigadores no observaron variaciones relevantes en la proporción de grasa y músculo corporal. Además, al no registrar la alimentación de los participantes, no fue posible determinar con certeza qué provocó el aumento de peso.

Sobre la importancia del descanso, Rafael Santana Miranda, responsable de la Clínica de Trastornos del Sueño de la Facultad de Medicina de la UNAM, explicó que el sueño es indispensable para el organismo, ya que durante la noche se ponen en marcha procesos como la regulación hormonal, el control de la glucosa, la reparación de tejidos y funciones cognitivas clave para la memoria y el aprendizaje.

Dormir poco, por el contrario, facilita que se gane peso. Mariana Isabel Valdés Moreno, jefa de la carrera de Nutriología en la FES Zaragoza, detalló el mecanismo: cuando el sueño es escaso o de mala calidad, se eleva la grelina, hormona que despierta el apetito, y baja la leptina, que genera saciedad. Al romperse ese balance, se siente más hambre y menos satisfacción al comer.

El impacto no depende únicamente de las horas dormidas, sino también del horario. Nuestro cuerpo funciona con ritmos circadianos regulados por la luz, y la exposición a pantallas durante la noche los altera, así como la secreción hormonal. Como señalan los especialistas, el principal factor que los modifica es la luz.

La cantidad de sueño recomendada cambia con la edad: de 16 a 18 horas para recién nacidos, de 10 a 12 para niñas y niños, de 9 a 10 para adolescentes y de 7 a 8 para adultos. Más allá de las cifras, los expertos coinciden en que dormir no debe entenderse como una pérdida de tiempo.

En un contexto donde se normaliza desvelarse, abusar de estimulantes y extender las jornadas laborales, recuperar un descanso adecuado se vuelve una de las medidas más simples y, a la vez, más ignoradas para cuidar la salud metabólica y hormonal. (El Heraldo de Saltillo)

 

https://www.acpjournals.org/doi/10.7326/ANNALS-25-01660