
Bernardo Laredo
En esta ocasión te platico sobre un saltillense de nacimientos, cuya historia se encuentra muy escondida pero que en realidad vale la pena conocer y presumir, me refiero a don Bernando Laredo, quien fue un hombre de letras, escritor, abogado de grandes conocimientos jurídicos, impulsor de la comunicación política y hasta del uso de la prosa para divulgar las noticias de nuestra hermosa ciudad de Saltillo.
Según información que encontré, Bernando Laredo fue contemporáneo de Manuel Acuña, aunque la obra del saltillense Bernardo no ha tenido una divulgación tan amplia como la de Acuña. Su participación literaria estuvo marcada en la participación de tres medios de comunicación que tuvimos en nuestra hermosa ciudad de Saltillo antes del que pareciera lejano año de 1900.
En febrero de 1879 junto a Jesús de Valle fundó el periódico “El Pasatiempo”, en el cual se difundieron las obras poéticas de intelectuales de aquella época, llegando este medio a convertirse en una plataforma de difusión artística del norte de México. La participación de Laredo se concentraba en publicar composiciones líricas de corte romántico. En ese mismo año participó en otra publicación que salía a la luz cada quince días con el nombre de “La Penumbra”, de la cual fue integrante de la mesa directa y por supuesto redactor.
Bernardo Laredo fue fundador del semanario humorístico “Don Petate”, que se publicó por primera vez el domingo 4 de mayo de 1884. Este periódico dominical era «festivo y de buen humor»; en aquella época de estricta etiqueta, se utilizaba la poesía satírica y burlona para hacer crítica social de las costumbres cotidianas de la sociedad de Saltillo. “Don Petate” contaba con tres secciones: primero estaban los editoriales rimados, mediante las cuales manifestaban por medio de rimas asonantes y consonantes sus comentarios politicos sobre las autoridades. Otra sección era la que trataba de la crítica de costumbres, en la cual se mofaban de las familias de la alta sociedad saltillense que pretendían adoptar modas francesas o extranjeras en pleno desierto norteño. Y también “Don Petate” contaba con gacetillas de humor, en las cuales por medio de indirectas se daban a conocer deudas, amorios y chismes de los saltillenses.
Don Bernando Laredo también trabajo para el gobierno en el Congreso del Estado, donde fue el oficial mayor de 1900 hasta 1910. De hecho los decretos presentados, discutidos, aprobados y emitidos durante ese periodio, cuentan con la firma del poeta decimonónico saltillense, y antes de continuar dejeme explicarle estimada y estimado saltillense lo que es poeta decimonónico. Dicho adjetivo se refiere a los poetas que realizaron sus obras de 1801 a 1900, con temas como la melancolía, la libertad, la patria, el amor desenfrenado y la muerte; con un estilo que conmueve al lector.
Pero volvamos a la historia del saltillense don Bernardo Laredo, quien en 1912 compiló muchos de sus poemas y poesías en un libro, el cual editó e imprimió con el titulo “Hojas secas”.
Aquí en Saltillo hay muchas historias de mujeres y hombres cuya participación en la vida social, deportiva, cultural, financiera, política y de más ha dejado una huella en la misma historia saltillense, ejemplo de ello es Bernardo Laredo y cuya historia vale la pena conocer, recordar y compartir, pues en un saltillense como muchos que tenemos y que vale la pena presumir.




