
Ginebra, Suiza.- El asesor principal de Gianni Infantino, Carlos Cordeiro, presentó este viernes su renuncia en desacuerdo con el plan de la FIFA de vender el 20 por ciento de una nueva filial encargada de explotar los derechos comerciales y de televisión de la Copa del Mundo, según reveló el portal ‘Sky News’.
En declaraciones exclusivas a ese medio, el ex banquero de ‘Goldman Sachs’ se desvinculó totalmente de la iniciativa. Aseguró que no tuvo participación alguna en su diseño y que se opone de forma rotunda. A su juicio, la organización «ya cuenta con recursos financieros extraordinarios», con reservas multimillonarias y sin endeudamiento.
“Quiero ser claro: no tuve ninguna implicación en esta propuesta y me opongo a ella inequívocamente”, afirmó Cordeiro. «Es un mal acuerdo para las federaciones miembro de la FIFA, un mal acuerdo para el fútbol y un mal acuerdo para el futuro del juego a largo plazo. No puedo quedarme de brazos cruzados mientras la FIFA se plantea vender una participación de la Copa del Mundo», añadió.
El ahora ex asesor también puso en duda la lógica de entregar de forma permanente una parte del “activo más valioso del fútbol” a cambio de 4 mil 200 millones de dólares. Cuestionó además la falta de transparencia sobre el procedimiento, los mecanismos de control, quiénes serían los beneficiarios finales y qué rédito obtendrían los inversores.
En esa misma línea, criticó la forma en que se está presionando a las 211 federaciones, a las que se les ha fijado como fecha límite el 19 de septiembre y se les ha advertido que “corren el riesgo de quedarse atrás” si no dan su visto bueno.
La salida de Cordeiro agrava el clima de tensión en torno a la gestión de Infantino, señalado por la hipercomercialización del fútbol de selecciones, la expansión del Mundial de Clubes y su cercanía con proyectos promovidos por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Un contexto que podría pasar factura a sus aspiraciones de ser reelegido al frente de la FIFA en marzo de 2027.
El proyecto que defiende Infantino pasa por crear FIFA Forward Enterprise, una empresa valorada en 20 mil millones de dólares que centralizaría los derechos del Mundial y de otros torneos. El objetivo declarado es captar capital privado y aumentar en un 150 por ciento los fondos que reciben las 211 asociaciones nacionales.
La idea ha encontrado una fuerte oposición, sobre todo en la UEFA, que incluso ha deslizado la posibilidad de un boicot si la FIFA persiste en su estrategia de maximizar ingresos.
Pese a las críticas, la FIFA defendió desde su sede en Suiza que “informaciones erróneas” publicadas en prensa esta semana han alterado el proceso de consulta previsto, pero confirmó que seguirá adelante. “Procederemos con este proceso de consulta para garantizar que cada federación miembro tenga la posibilidad de expresar su voto con base en hechos”, indicó la organización en un comunicado. (El Heraldo de Saltillo)




