viernes, julio 24, 2026
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Neuralink logra que personas con parálisis conduzcan sillas de ruedas con la mente

California, Estados Unidos.- Neuralink mostró por primera vez a participantes de uno de sus ensayos clínicos manejando sillas de ruedas eléctricas sólo con el pensamiento, en una nueva demostración de su interfaz cerebro‑máquina N1.

La compañía explicó que las señales neuronales registradas por el implante (ubicado en la corteza motora, la zona del cerebro que planifica y ejecuta los movimientos voluntarios) se decodifican para traducir la intención de movimiento en órdenes de avance, giro, marcha atrás e incluso ajustes del asiento, y se envían a la silla de ruedas. Hasta ahora, las pruebas públicas se habían centrado en mover un cursor en pantalla o controlar un brazo robótico.

El sistema se apoya en más de mil electrodos repartidos en más de 100 hilos ultrafinos, más delgados que un cabello, insertados por un robot quirúrgico para situarlos cerca de neuronas individuales sin dañar el tejido.

Cuando la persona intenta moverse, esas neuronas siguen ‘disparando’ aunque el cuerpo no responda; un modelo de aprendizaje automático interpreta esos patrones como movimientos de un cursor virtual que, en este caso, se convierte en comandos de conducción. Los participantes ven en un monitor la imagen en vivo de una cámara montada en la silla, lo que les permite tomar decisiones de navegación en un entorno real.

Además, el nivel de concentración determina la velocidad del desplazamiento. Para garantizar la seguridad del usuario, Neuralink ha integrado funciones preventivas vitales en este sistema.

Si el paciente relaja la vista o pierde la concentración, el cursor virtual regresa automáticamente a su posición central de reposo. En consecuencia, la silla de ruedas frena de forma gradual hasta detenerse por completo, anulando así el riesgo de movimientos bruscos o involuntarios que podrían llegar a provocar accidentes en el entorno físico.

Este logro se enmarca dentro del estudio clínico PRIME, que arrancó a principios del año 2024. Desde entonces, el proyecto científico ha crecido notablemente, alcanzando los veintiséis pacientes implantados a nivel mundial a finales de junio de este año.

A pesar de estos excelentes resultados preliminares y de la demostración pública, la compañía recalca que la tecnología sigue en estricta fase de investigación. El dispositivo aún requiere muchas más pruebas a gran escala y el implante todavía debe recibir la ansiada aprobación comercial por parte de las autoridades sanitarias estadounidenses. (El Heraldo de Saltillo)