
Más de 2 mil 600 neumáticos abandonados han sido retirados durante el año en curso de distintos sectores de Ramos Arizpe, como parte de las acciones emprendidas por Protección Civil y Bomberos para reducir riesgos de incendio, contaminación y proliferación de fauna nociva.
Francisco Sánchez Aguirre, director de Protección Civil y Bomberos, informó que tan sólo en un periodo de 17 días fueron localizadas y recolectadas 185 llantas, principalmente en terrenos baldíos, orillas de la mancha urbana y otros espacios donde fueron desechadas de manera irregular. Estos neumáticos fueron canalizados al área de Servicios Municipales para su disposición final.
“Del 21 de agosto a la fecha retiramos casi 200 llantas que estaban abandonadas en diferentes puntos. Es un trabajo que mantenemos de manera permanente porque no queremos esperar a que estos neumáticos terminen incendiándose y generen una situación de mayor riesgo para la población”, señaló Sánchez Aguirre.
El funcionario explicó que las 185 piezas se suman a alrededor de 2 mil 500 neumáticos retirados previamente, por lo que el acumulado desde el pasado 1 de enero alcanza 2 mil 685 llantas. Las labores han comprendido colonias, comunidades ejidales y áreas despobladas donde este tipo de residuos suele ser abandonado.
“Una llanta tirada no solamente representa un problema de imagen o contaminación. Si alguien le prende fuego, tenemos un incendio que puede propagarse rápidamente y generar una gran cantidad de humo; además, cuando acumulan agua también pueden convertirse en espacios para la proliferación de fauna nociva”, advirtió.
Protección Civil mantiene recorridos de vigilancia para detectar puntos donde se acumulen neumáticos y retirarlos antes de que representen un peligro. Sánchez Aguirre destacó que la prevención cobra especial importancia debido a que estos materiales son altamente combustibles y, una vez incendiados, pueden complicar las labores de control y extinción.
“Pedimos a la ciudadanía que no abandone las llantas en terrenos baldíos ni en las orillas de la ciudad. Necesitamos evitar que estos espacios se conviertan en
tiraderos clandestinos y, sobre todo, eliminar cualquier condición que pueda favorecer un incendio”, expresó el director.
Además del peligro de fuego, los neumáticos desechados pueden acumular agua durante la temporada de lluvias y convertirse en criaderos de insectos y otros organismos. Por ello, la dependencia municipal continuará con la detección y retiro de estos residuos, al tiempo que reiteró el llamado a la población para darles una disposición adecuada y reportar acumulaciones que puedan representar un riesgo. (EDUARDO SERNA).




