
Gabriela Zavala hizo un llamado a realizar actividades de esparcimiento y mantenerse cercanos a los seres queridos
Aunque para muchas personas los períodos vacacionales representan una oportunidad para descansar y convivir con la familia, para quienes atraviesan por situaciones adversas pueden convertirse en una etapa en la que se intensifican los síntomas de depresión, advirtió la psicóloga Gabriela Zavala Robledo.
Explicó que durante los períodos de asueto es común que algunas personas experimenten con mayor intensidad sentimientos de soledad, tristeza o desesperanza, especialmente quienes enfrentan pérdidas familiares, problemas económicos, conflictos personales, enfermedades o algún proceso de duelo.
“Como tenemos mucho tiempo, el tiempo de sobra nos hace sentirnos aburridos, ansiosos o sobre pensar de manera excesiva. También entra la parte de la soledad porque no todas las personas tienen con quién compartir las vacaciones, hay personas que incluso viven solas o que justo están atravesando algún duelo”, indicó.
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Señaló que la disminución de las actividades cotidianas y el mayor tiempo libre pueden propiciar que las personas permanezcan más tiempo enfocadas en sus preocupaciones, lo que favorece la aparición o el agravamiento de cuadros depresivos cuando no existe una adecuada red de apoyo.
“Estos cambios en la rutina pueden influir de manera distinta en las personas, dependiendo su situación emocional porque se rompe la rutina, lo que habla de un propósito o de algo que tenemos controlado, y cuando desaparece algunas personas experimentan vacío, aburrimiento o incluso ansiedad”, externó.
Ante este panorama, recomendó que quienes presenten un sentimiento de tristeza recurrente o prolongado no enfrenten la situación en aislamiento y busquen el acompañamiento de familiares, amigos o personas de confianza que puedan brindarles apoyo emocional.
Asimismo, enfatizó que expresar las emociones, mantener comunicación con los seres queridos y conservar hábitos saludables como dormir adecuadamente, realizar actividad física y evitar el aislamiento pueden contribuir a mejorar el estado de ánimo.
“Mantener el contacto con familiares, amigos, personas significativas; disfrutar de actividades que generen bienestar sin presionar a ser feliz, yo recomiendo mucho la naturaleza, los parques, salir a caminar y limitar las comparaciones, evitar el estar viendo que tal persona se fue de viaje y si en realidad se sienten con mucha soledad, recomiendo buscar ayuda profesional”, finalizó la también fundadora de la Clínica de Salud Mental “Cálido Refugio”. (OMAR SOTO)




