
El reloj de la Ford
En esta ocasión te platico de una referencia geográfica muy Saltillense, la cual a pesar de ya no existir, sigue siendo una referencia muy de nosotros. Me refiero al reloj de la Ford.
Un reloj ubicado en donde empezaban las afueras de nuestra hermosa ciudad de Saltillo, ahí donde terminaba el Blvd. Manuel Pérez Treviño, hoy el V. Carranza, esquina con la calle de Canadá.
La historia de este marcador de la hora inicia a principios de la década de los 70´s, cuando la marca de carros Ford Motor Company, decidió hacer una gran campaña publicitaria instalando varios de estos relojes en distintas ciudades de nuestro país.
Un muro vertical que contaba con una altura de entre 10 y 12 metros, cubierto de un tipo de acrílico parecido a los azulejos, por cierto, de color blanco, el cual tenía en ambos lados en su parte superior un reloj, siendo rematada la estructura con un logo de la Ford, el cual giraba hacia su lado derecho.
El primer reloj de la Ford que tuvimos en Saltillo era uno de manecillas, que tenía índices, y déjeme decirle estimada y estimado Saltillense que los índices de un reloj son las barras rectas utilizadas en lugar de números.
Un tótem, una estructura, un reloj, una publicidad que de manera rápida se convirtió en referencia Saltillense para señalar la entrada o salida norte a nuestra hermosa ciudad. Que con pocos años de vida se le modernizó al cambiar el sistema, para convertirlo de manecillas a digital. Un reloj que sobrevivió a la primera remodelación y modernización del boulevard donde estaba ubicado.
Un reloj que, es cierto, no era único para Saltillo, pero que llegó a convertirse en un referente geográfico no sólo de los 70´s y 80´s del siglo pasado sino aún en el Saltillo actual, los Saltillenses de verdad, sabemos que punto es el famoso reloj.
De hecho, fue mucho más fácil que los habitantes de esta ciudad olvidáramos del nombre que tenía el boulevard donde estaba el reloj de la Ford, a que nos olvidáramos del propio reloj de la Ford.
La vuelta en carro en Saltillo terminaba con una vuelta en “U” precisamente en el reloj, pasar el reloj era literalmente agarrar carretera para ir al lejano Rancho de Peña, los Rodríguez o hasta Ramos Arizpe, en los días de paseo, generalmente los domingos.
Cómo dato anecdótico, les platico que el reloj actual que engalana lo que anteriormente era la “frontera” de Saltillo fue donado por los rotarios Saltillenses en marzo del 2016 que, por cierto, el primer día que estuvo en funcionamiento fue derrumbado por una combi que lo chocó. Pero esa es otra historia.
Aquí en nuestra hermosa ciudad de Saltillo tenemos referencias distintas al resto de los habitantes del planeta, y muchas de esas referencias siguen presentes a pesar de ya no existir, como lo es el famoso reloj de la Ford.




