
Portugal avanzó a los octavos de final del Mundial 2026 tras vencer 2-1 a Croacia en un partido cargado de drama, polémica y emociones hasta el último minuto. Con la remontada, el conjunto luso aseguró su lugar en la siguiente ronda, donde se medirá a España.
Durante la primera mitad, Croacia adoptó una postura defensiva y cedió la iniciativa a Portugal, que buscó generar peligro por las bandas para abastecer a Cristiano Ronaldo. Sin embargo, la zaga croata se mantuvo firme tanto por aire como a ras de pasto.
Dominik Livakovic tuvo que intervenir en tres ocasiones para evitar la caída de su arco, pero el bloque croata resistió durante los primeros 45 minutos y logró irse al descanso con el marcador sin goles.
El partido cambió en el arranque del complemento, cuando Croacia decidió adelantar líneas y sacudirse el papel de víctima. Al minuto 53, Stanisic desbordó por derecha y mandó un centro a segundo poste, donde Ivan Perisic controló y definió con potencia para poner el 1-0.
A partir de ese momento llegaron las mayores emociones. Rafael Leao estuvo cerca del empate con un disparo que se estrelló en el travesaño, y segundos después a Cristiano Ronaldo le anularon un gol por un fuera de juego milimétrico, luego de una recepción y definición de gran calidad.

Al minuto 63, Cristiano finalmente apareció para marcar su primer gol en una fase de eliminación directa de un Mundial. El tanto llegó desde el punto penal, tras una polémica marcación por un jalón dentro del área. Ronaldo cobró con potencia y estableció el 1-1.
El cierre fue de máxima tensión. Diogo Costa se convirtió en figura al salvar su portería en tres ocasiones, mientras Croacia también vio cómo el VAR le anulaba un gol por milímetros, en una acción muy similar a la que había dejado sin anotación a Cristiano.
Cuando los tiempos extra parecían inevitables, Gonçalo Ramos apareció con un gran cabezazo para firmar el 2-1 y completar la remontada portuguesa.
En un agregado de más de 10 minutos, Croacia todavía alcanzó a marcar por medio de Gvardiol, pero la jugada fue anulada por un fuera de juego muy discutido, pese a que el balón parecía proceder de un jugador portugués.
Al final, Portugal sobrevivió a un partido memorable, lleno de controversia en la recta final, y avanzó a octavos de final, donde enfrentará a España. (El Heraldo de Saltillo)




