
Apasionado por la lucha libre desde los 16 años, comenzó promoviendo funciones de manera prácticamente artesanal y hoy encabeza una empresa consolidada que ha llevado este espectáculo a grandes escenarios nacionales e internacionales, incluido el Vive Latino de México y España
Antes de incursionar en la gastronomía, la industria y otros negocios, Rodrigo Barba Velázquez ya tenía una pasión que terminaría convirtiéndose en una de sus principales actividades empresariales, la lucha libre.
A 24 años de distancia, su empresa Barba Producciones se ha consolidado como un referente de la producción y promoción de lucha libre, box, futbol y otros espectáculos, aunque reconoce que la lucha siempre ha ocupado un lugar especial en su trayectoria.
«Vamos a cumplir 24 años produciendo y promoviendo la lucha, box, fútbol, entre otros espectáculos aquí en la ciudad, pero empezamos con lucha porque yo como aficionado, siendo un niño, disfrutaba mucho cuando venían», recordó.
EL COMIENZO
Su historia como promotor comenzó cuando apenas tenía 16 años. En aquel entonces, buscaba acercarse a los organizadores de las funciones que llegaban a Saltillo para convencerlos de regresar con mayor frecuencia.
La perseverancia lo llevó a encontrar una alternativa en una revista especializada en lucha libre. Ahí encontró un anuncio de una empresa que rentaba rings y luchadores y decidió que él mismo podía organizar una función. «¿Qué tan difícil puede ser hacer esto?», se preguntó en aquel momento.
Así consiguió su primer cartel y organizó una función en el Gimnasio Municipal de Saltillo, con figuras como La Parka, Último Guerrero y Pierroth. «Grandes personajes, fueron mis padrinos ellos», recordó.

LA PARKA Y MÍSTICO se encuentran entre los luchadores que más han marcado a Rodrigo Barba, quien hoy tiene la oportunidad de trabajar con muchas de las figuras que admiró desde niño.
LOS TROPIEZOS QUE FORJARON AL PROMOTOR
Después de aquella primera experiencia, Barba Velázquez continuó organizando funciones en distintos espacios de Saltillo. Su segundo evento se realizó en el entonces auditorio de la Asociación Gilberto y representó uno de sus primeros grandes tropiezos.
El cartel incluía a figuras como Gigante Silva y Tinieblas, pero la baja temperatura terminó afectando la asistencia. Lejos de abandonar el proyecto, tomó aquella experiencia como un reto y comenzó a buscar formas de mejorar sus producciones.
Posteriormente organizó funciones en distintos espacios, hasta que una oportunidad cambiaría el rumbo de su trayectoria.
EL SALTO CON AAA
Barba conoció al luchador El Zorro, quien en aquel momento tenía la concesión de la empresa Lucha Libre AAA en Saltillo y enfrentaba dificultades para consolidar sus funciones en la ciudad. A través de esa relación llegó una oportunidad inesperada durante un viaje de trabajo a Guanajuato.
En una visita a una función de televisión, El Zorro lo llevó a la oficina de producción y lo presentó ante Antonio Peña, fundador de AAA.
A partir de entonces comenzó a trabajar con la empresa y recibió mentoría de figuras como Antonio Peña y Copetes Salazar. «Le aprendí mucho a Toño», señaló al recordar aquella etapa.

EL BOX ABRIÓ UNA NUEVA ETAPA
El siguiente gran salto llegó cuando Barba decidió incursionar en el boxeo, hace aproximadamente ocho o nueve años. Su primera función fue «Sábados de Box», una de las principales plataformas televisivas del boxeo mexicano, y tuvo como escenario un campeonato mundial. «Era la función más grande que se podía hacer en México», destacó.
El evento tuvo una respuesta positiva, tanto en asistencia como en audiencia televisiva, pero aquella incursión también provocó que aficionados y personas relacionadas con la lucha libre le preguntaran cuándo llevaría ese mismo nivel de producción al pancracio.
Fue entonces cuando decidió traer nuevamente un evento televisado de lucha libre a Saltillo, después de más de dos décadas sin una producción de ese tipo en la ciudad.
A partir de ese momento, Barba Producciones comenzó a diferenciarse por realizar espectáculos locales con niveles de producción que incluso superaban a algunas funciones televisadas.
«Ya nuestros eventos de casa eran más grandes que las televisiones, o sea, a nosotros ya nos diferenciaba que un evento local era más grande que una televisión, tanto en talento, en producción, en sorpresas, en aforo», explicó.
EL SUEÑO DEL AUDITORIO SALTILLO
La consolidación de la empresa lo llevó a buscar un espacio propio, dejando atrás la etapa de ser una empresa itinerante.
El proyecto del Auditorio Saltillo, al oriente de la ciudad, comenzó a gestarse desde hace aproximadamente ocho años y actualmente el recinto tiene dos años de operación y, aunque todavía no se encuentra en la condición que Barba imagina para el proyecto terminado, ya funciona como un espacio multifacético.
En el Auditorio Saltillo se han realizado actividades de rodeo, box, jiu jitsu, conciertos de rap y música, eventos religiosos y políticos, entre otros. «Ya es un lugar 100 por ciento funcional y multifacético y multideportivo», afirmó.
UNA NUEVA CASA PARA LA LUCHA LIBRE
El éxito del Auditorio Saltillo ha sido tal que, de acuerdo con Barba, alrededor del 90 por ciento de los eventos realizados han registrado lleno total.
El empresario destaca además la ubicación del inmueble, en la zona oriente de la ciudad, donde se concentra una importante densidad poblacional. «Tratamos de hacer un recinto digno para el sector y para la ciudad», señaló.
Barba Producciones prepara una nueva etapa con la instalación de una carpa con capacidad para mil 600 personas, ubicada a un costado del Auditorio Saltillo.
El espacio comenzará operaciones entre octubre y noviembre de este 2026 y será destinado principalmente a la lucha libre y deportes de contacto, además de contar con producción televisiva fija.
La intención es realizar funciones de lucha cada jueves, mientras que los eventos de mayor magnitud continuarán en el Auditorio Saltillo cada tres o cuatro meses, dependiendo de la temporada.
La meta es alcanzar alrededor de 50 funciones anuales entre ambos espacios y cerca de 90 eventos en total, considerando las diferentes actividades.
UN PROYECTO QUE BUSCA TRANSFORMAR TODA UNA ZONA
El proyecto de Barba Producciones contempla además continuar con la transformación del entorno del Auditorio Saltillo.
El inmueble cuenta actualmente con alrededor de 100 a 110 sanitarios y mingitorios, estacionamiento para aproximadamente 500 automóviles y se proyecta la construcción de un jardín de fiestas.
También se contempla que el frente de los espacios se convierta en una plaza pública que conecte al auditorio y la carpa mediante áreas comerciales, alimentos y elementos relacionados con el folclor mexicano.
La inspiración, explicó, proviene de lo que ocurre en los alrededores de la Arena México, donde la lucha libre forma parte de una experiencia que trasciende el interior del recinto.
«Queremos replicar lo que vives afuera de la Arena México, en la Ciudad de México», explicó.
El objetivo es que la zona pueda ser visitada incluso cuando no haya una función, para comer, adquirir máscaras y disfrutar de diferentes elementos de la cultura popular mexicana.
Para Barba, el proyecto también representa una recuperación urbana. Recordó que anteriormente el sector era utilizado para actividades delictivas, por lo que se siente orgulloso de haber contribuido a cambiar la dinámica de la zona.
«Me siento muy honrado de haber rescatado esa zona para la ciudad», afirmó, al considerar que ello también genera crecimiento, plusvalía y mayor tranquilidad para los vecinos.

LOS ÍDOLOS QUE AHORA LLEGAN A SALTILLO
Después de comenzar como un adolescente que veía a sus ídolos únicamente por televisión, reconoce que uno de los mayores satisfactores de su carrera ha sido poder trabajar actualmente con aquellas figuras que admiraba.
Entre los luchadores que más lo han marcado menciona a La Parka y Místico, a quienes identifica como dos de los máximos referentes taquilleros de la lucha libre mexicana.
También recuerda con especial admiración a figuras como Doctor Wagner, Blue Panther, Silver King y El Hijo del Santo.
Sin embargo, reconoce que trabajar con luchadores que con el tiempo se han convertido en amigos implica mantener una línea profesional.
«Para mí es muy difícil mantener esa línea entre que eres mi amigo o eres mi compañero porque la afición es primero», explicó.
Su prioridad, dijo, es que los luchadores puedan entregar al público el espectáculo que saben hacer.
En ese sentido, considera fundamental dignificar el trabajo de los luchadores y del personal que participa en cada función, desde el trato hasta las condiciones que se les ofrecen.
«Los tratamos mejor que en cualquier otra ciudad», aseguró, al referirse a aspectos como alimentación, hospedaje y amenidades.
DE SALTILLO AL VIVE LATINO
La evolución de Barba Producciones también llevó a la lucha libre saltillense a escenarios internacionales.
Después de una función realizada en la Plaza de Toros de Saltillo, la empresa Ocesa buscó a Barba para participar como representante de la lucha libre dentro de sus festivales. La primera oportunidad llegó en el Vive Latino de España.
«Nos fue muy bien. Logramos un éxito increíble llevando el folclore mexicano, la cultura popular a España», recordó.
El resultado abrió la puerta para participar posteriormente en el Vive Latino de México, donde la lucha libre se convirtió en una de las atracciones recurrentes. Señala que ya son cinco años participando entre las ediciones de México y España.
En la edición más reciente del Vive Latino México, incluso se realizó una lucha entre Soberano y Templario por el campeonato del festival, ante cerca de 10 mil personas alrededor del ring.
UNA HISTORIA QUE COMENZÓ A LOS 16 AÑOS
A 24 años de haber comenzado su aventura como promotor, Rodrigo Barba admite que uno de sus mayores logros es poder mirar hacia atrás y reconocer que aquel adolescente que insistía ante los organizadores para que regresaran a Saltillo finalmente consiguió convertir su pasión en una empresa.
«Me siento en la misma mesa con organizadores a nivel mundial, con campeones mundiales, pues volteas a ver a ese niño de 16 años y dices: creo que lo hicimos bien, al final del día lo logramos», expresó.
Actualmente, además de trabajar con el Consejo Mundial de Lucha Libre, Barba observa una nueva etapa para este espectáculo en México, con nuevas oportunidades para empresarios, luchadores y aficionados.
«Vivimos una nueva etapa y una nueva cultura de la lucha libre en México, hay que aprovecharla», afirmó.
Y mientras prepara nuevos proyectos nacionales e internacionales, mantiene intacta la pasión que comenzó cuando era un adolescente que solamente quería una cosa: que las grandes estrellas que veía por televisión regresaran más seguido a Saltillo. (OMAR SOTO)




