
El obispo emérito de Saltillo, Raúl Vera López, dijo al encabezar una celebración eucarística durante las actividades del Cuarto Encuentro Nacional de la Red Católica Arcoiris México, que la homosexualidad “no es un pecado” y que quienes forman parte de los colectivos con preferencias sexuales distintas tienen también un lugar en la iglesia, según manifestó.
En el mensaje que pronunció en dicho encuentro, realizado este fin de semana en la ciudad de Torreón, Vera López aseguró que estos fieles presentan una condición que “es una cosa de la naturaleza y no es perversión humana ni enfermedad” y aseguró que, en ese sentido, los fieles católicos deben respetar, promover y admitir su presencia “con la racionalidad que tienen entre nosotras y nosotros en la sociedad, entre nosotras y nosotros en la Iglesia”.
“Acompañar y fortalecer a estas personas es una responsabilidad grave que con ellos tenemos y que ellas y ellos tienen el derecho de participar en nuestras reuniones, tienen el derecho de ejercer en medio de nosotras y nosotros también el liderazgo de la fe. No podemos nosotros hacer una clasificación, no, esa es su naturaleza, no es una cosa elegida por ellas y ellos, es una condición que obedece a su ser humano, que tiene una explicación desde la parte científica”, dijo el obispo.
Aseguró que quienes conforman estos colectivos deben ser una red de comunidades católicas que, junto con sus demás personas aliadas, sea reconocida por su testimonio de fe, diversidad y unidad, que inspire a la Iglesia y a la sociedad a vivir la inclusión como signo del Reino de Dios.
“Esto es algo también que nosotros debemos cuidar, no podemos tomar una actitud irreverente, una actitud incluso a veces de desprecio. Esto no es un favor que hacemos a nuestros hermanos de la comunidad, es una obligación, una responsabilidad que delante de Dios tenemos para que ellos también tengan una personalidad dentro de los grupos de la Iglesia”.
De igual manera, Raúl Vera López compartió en sus redes sociales que quienes suelen condenar a alguien por sus inclinaciones sexuales son personas que necesitan no solo formación y actualización, puesto que se quedaron en la tradición del Siglo II, sino que requieren también un nuevo corazón, como los escribió el profeta Ezequiel. (ÁNGEL AGUILAR)




