
PRODUCTIVO ENCUENTRO
Vaya que GABRIEL ELIZONDO, sin quitarse el chaleco verde de Mejora, se puso rápidamente también la cachucha de senador de la República. Este martes se reunió con los socios de CANACINTRA Coahuila Sureste que encabeza ARTURO REVELES para escuchar sus inquietudes, y de entrada se llevó una larga lista de pendientes repleta con temas cómo seguridad, certeza jurídica, inteligencia artificial, desarrollo energético, gas shale, medio ambiente, proveeduría local, así como condiciones laborales favorables para los trabajadores. Con esto, Gabriel tiene suficiente para ir construyendo una agenda legislativa con temas que son del interés de Coahuila.
OTRA DE NOTARIOS
En relación al tema de los notarios públicos que obtuvieron su fiat después de cursar la carrera de Derecho en alguna universidad “patito” al que hacíamos referencia la víspera, nos recuerdan otra historia sucedida hace no mucho tiempo en Arteaga, en donde el papá de un notario, aprovechando que su hijo era además un alto funcionario municipal, le pareció una buena idea comenzar a extorsionar a los empresarios que estaban llevando a cabo o pretendían realizar desarrollos urbanos o rurales.
Para esto, el oficioso padre de familia los citaba en el restaurante Garcia que está por la carretera 57, no para desayunar el exquisito machacado con huevo que ahí preparan, sino para decirles que, si querían que sus permisos fueran autorizados en la Presidencia Municipal, tenían que cumplir con dos sencillos requisitos: primero, que todas las escrituras se llevaran a cabo en la notaría de su cachorro; y segundo, les pedía un donativo voluntario de lotes, cuyo número variaba dependiendo del tamaño del fraccionamiento que pretendían construir.
Es de suponerse que el papá no actuaba solo. Seguramente su hijo el notario estaba enterado de los enjuagues que su padre estaba haciendo, hasta que en el Gobierno del Estado se dieron cuenta y le pusieron un hasta aquí.
Y UNA MÁS DE AMERICO
Desde Ciudad Victoria, capital de “mataulipas”, nos escriben para decirnos que las broncas de AMÉRICO VILLARREAL jr no son solamente por las investigaciones que presuntamente estarían haciendo en su contra las autoridades de los Estados Unidos, ni el evidente distanciamiento con su esposa, la senadora CECILIA GUADIANA, y tampoco su inminente salida de la delegación del Bienestar de Coahuila en la que hace semanas que no se para. Otro problema mayúsculo que arrastra el hijo del gobernador tamaulipeco del mismo nombre, es que su ex esposa —quien ahora supuestamente está casada con el hijo de un militar— le acaba de ganar en un juicio la custodia de los hijos de ambos. Y eso que Ameriquito tiene a su favor a los jueces del Bienestar.
UNA CALLE PARA SOCKY
Ahora que en el municipio los regidores se pusieron las pilas para merecidamente bautizar con nombres de mujeres algunas de las calles de Saltillo, no sería mala idea que consideraran la posibilidad de que una de las que están por nombrar se la dedicaran a la recién fallecida María del Socorro Villar de Moeller, más conocido como doña Socky Moeller. Su impresionante trayectoria como empresaria, impulsora turística y funcionaria publica la hacen sin duda merecedora de ese y cualquier otro homenaje que el Ayuntamiento defina en su honor.
TRAGEDIAS QUE DEJAN HUELLA
El trágico fallecimiento en un accidente automovilístico de un bebé de apenas dos meses, pone sobre la mesa la necesidad de reforzar las medidas para que las autoridades de Tránsito Municipal se aseguren que se cumpla con el uso obligatorio de sillas de seguridad en los vehículos que trasladan a pequeños menores de cierta edad. Y sobre ese tema habló precisamente este martes el alcalde JAVIER DÍAZ, quien hizo énfasis en que se buscará reforzar la aplicación del Reglamento Municipal y modificar las sanciones para generar mayor conciencia entre los automovilistas
El Reglamento de Tránsito y Transporte para el Municipio de Saltillo contempla expresamente la obligación de utilizar sistemas de retención para determinados menores. En concreto, el artículo 84, fracciones XI y XII, establece las disposiciones relacionadas con el traslado de menores y la Ley de Ingresos de Saltillo para 2026 —que contiene el catálogo vigente de infracciones y remite directamente a esos artículos del Reglamento— señala como infracción: “Transportar niños menores de 5 años o menos de 95 centímetros de altura en los asientos traseros, sin utilizar sistemas adecuados para su retención”. Además, en Saltillo constituye una infracción llevar a un menor de 10 años o de 95 cm de estatura en la parte delantera del vehículo.
El reglamento entonces está claro. Lo que hace falta es que los agentes de tránsito que están bajo el mando de ZULEMA BANDA ALEMÁN lo apliquen siempre, sin excepciones, no cómo una medida recaudatoria, sino como una acción que busca salvar vidas.


