
Con gol de Ferran Torres en tiempos extra, La Roja venció 1-0 a Argentina en Nueva Jersey y conquistó su segunda Copa del Mundo tras una final de dominio absoluto español
Nueva York.- España se coronó campeona del mundo por segunda ocasión en su historia tras vencer 1-0 a Argentina en la final del Mundial 2026, disputada en el MetLife Stadium de Nueva Jersey. El título se resolvió en tiempos extra con un gol de Ferran Torres al minuto 106, después de un dominio aplastante de La Roja que tardó demasiado en reflejarse en el marcador.
Como Andrés Iniesta en 2010, Ferran apareció en el momento decisivo para darle a España una nueva estrella y cerrar una final en la que el equipo dirigido por Luis de la Fuente fue superior de principio a fin.
Desde los primeros minutos, España marcó el ritmo del partido. Antes de la primera pausa de hidratación, Lamine Yamal tuvo dos opciones claras al minuto 5: primero entregó su disparo a las manos del Dibu Martínez y después mandó un centro desde la derecha que fue rechazado por la defensa argentina.

Argentina intentó responder, pero la presión española fue efectiva y obligó al conjunto sudamericano a buscar pases largos que no encontraron destino. La batalla se libró en el medio campo, donde España impuso condiciones con posesión, orden y mejor ocupación de los espacios.
La Roja volvió a amenazar con un disparo de Mikel Oyarzabal que contuvo Martínez. Después, Marc Cucurella se sumó al ataque por izquierda y sacó un disparo cruzado que pasó cerca del poste. Al minuto 44, Argentina sufrió la lesión de Lisandro Martínez, quien tuvo que ser sustituido por Nicolás Otamendi.
El primer tiempo terminó claramente pintado de rojo. Argentina apenas lograba cruzar medio campo con balón controlado y su apuesta por los trazos largos quedó neutralizada por la buena ubicación del equipo español.
En el complemento, la tónica no cambió. España mantuvo la posesión, salió con balón controlado y llegó con más orden y acompañamiento al área argentina. Al minuto 62, los ingresos de Pedri y Ferran Torres hicieron todavía más evidente el dominio español, aunque el marcador seguía sin moverse.
Para entonces, España acumulaba oportunidades y el Dibu Martínez sostenía a Argentina con atajadas importantes, incluida una intervención tras un disparo de Dani Olmo. Lamine Yamal y Lionel Messi, llamados a ser protagonistas de la final, cargaron con la presión del escenario y tuvieron poca influencia en el desarrollo del partido.

Luis de la Fuente también mandó al campo a Mikel Merino, uno de los nombres importantes para España en este Mundial. El asedio era constante. Martínez tuvo que multiplicarse para detener intentos de Pedri, Cubarsí y prácticamente de todo el ataque español. El duelo era disparejo, pero el empate sin goles sobrevivió hasta el minuto 80.
En el tiempo agregado del segundo tiempo llegaron jugadas de peligro en ambas áreas, aunque ninguna terminó en gol. Poco después, Enzo Fernández arrolló a Cubarsí en un balón dividido y recibió la segunda tarjeta amarilla, dejando a Argentina con un hombre menos rumbo a los tiempos extra.
Con inferioridad numérica, Argentina no tuvo más remedio que seguir resistiendo. España mantuvo la misma tónica de los 90 minutos: más remates, más presión y más intervenciones del Dibu Martínez.
En el primer tiempo extra, una jugada que terminó en gol de Nico Williams fue anulada por una supuesta falta de Mikel Merino sobre Otamendi dentro del área. La acción no fue revisada en el VAR y generó polémica, pues el contacto parecía legal. Minutos después, el propio Merino dejó escapar una oportunidad clara dentro del área.
La recompensa española llegó al inicio del segundo tiempo extra. Un centro desde la derecha fue retrasado por Nico Williams y, en el corazón del área, Ferran Torres apareció para sacar un zurdazo que finalmente venció a Martínez y puso el 1-0 al minuto 106.

Argentina tenía 15 minutos para buscar otra remontada milagrosa, pero la desventaja numérica terminó por dejarla sin armas. Lo intentó hasta el final, incluso con cinco minutos de agregado, pero no logró encontrar el empate.
España resistió los últimos intentos argentinos y consumó una final histórica. La Roja volvió a levantar la Copa del Mundo, conquistó su segundo título mundial y abrió paso a un nuevo reinado futbolístico, mientras Lionel Messi se despidió de los Mundiales como subcampeón. (El Heraldo de Saltillo)




