
Un recorrido por comercios muestra opciones extranjeras desde 114 pesos, frente a etiquetas locales de 449 pesos en adelante; subsidios, automatización y volumen de producción explican parte de la diferencia, señala especialista
Los vinos que se producen en Coahuila destacan a nivel mundial por su calidad, tradición histórica y excelente gusto al paladar, cualidades que son producto del terroir o terruño, término que, en el lenguaje propio de esta industria, representa la suma de factores climáticos, geográficos y humanos que le otorgan a ese producto una personalidad única y características propias.
Dentro del mercado nacional, existen reconocidas marcas coahuilenses como Sol de Noche, Don Leo, Parvada, Tribos Shiraz, Linde, Scielo MX, RGMX y Casa Madero entre otras, mismas que a lo largo de los años se han posicionado tanto a nivel nacional como internacional en el gusto de los consumidores.
Pese a esta preferencia, en diferentes cadenas comerciales dichas marcas enfrentan la competencia de vinos europeos, así como también sudamericanos de procedencia chilena y argentina cuyos precios están muy por debajo de los establecidos para los vinos de Coahuila, lo que pudo constatarse mediante a una visita de este medio a varias sucursales de estas cadenas de tiendas.
En este recorrido se encontró que el vino tinto Linde Cabernet Sauvignon, de 750 mililitros, tiene un precio de 499 pesos, en tanto que el vino tinto Sol de Noche, también de 750 mililitros, se ofrece a 539 pesos y el SCMX está a un precio de 449 pesos.
Igualmente otros productos como el vino tinto RGMX de 750 mililitros está a un precio de 849 pesos, mientras que el Casa Madero 3V se ofrece en 599 pesos, en tanto que el Gran Reserva de esa misma marca tiene un precio de mil 300 pesos y el Parvada Reserva de mil 95 pesos, en tanto que el Don Leo Gran Reserva llega a ofrecerse hasta en 2 mil 700 pesos.
Estos precios contrastan con los de algunos vinos españoles, franceses y sudamericanos que pueden adquirirse a un precio muchísimo menor, como son los tintos argentinos “Viñas de Mendoza”, que se vende en 170 pesos y “Finca las Moras”, de 116 pesos, así como los chilenos “Pico Andino”, de 159 pesos, “Casa Solís” de 219 pesos, “Concha y Toro” de 149 pesos y “Casillero del Diablo” Reserva Especial, cuyo precio es de solo 114 pesos.

Además hay vinos españoles como el tinto “Consigna” Cabernet Sauvignon, que se ofrece en 179 pesos, “Viña Albalí” que va de los 205 a los 235 pesos, y los franceses “Bel Air Bordeaux”, cuyo precio es de 124 pesos así como el “Domaine de Sainte Cécile”, de 259 pesos.
De acuerdo con especialistas en el tema, estas diferencias de precio entre los vinos de Coahuila – así como también de otras marcas mexicanas en general – y diferentes marcas de vinos extranjeros obedecen a factores como son la escala de producción, mecanización, apoyos gubernamentales y costos de la cadena de valor.
En entrevista con El Heraldo de Saltillo, el destacado enólogo de Hacienda del Marqués, Fernando Andrés Madero Vera, aseguró que una de las principales causas de esta disparidad en los precios entre los vinos coahuilenses y extranjeros, es la existencia en el mercado de vino “huachicoleado” proveniente de Europa.
“Yo creo que esto va más allá de una competencia desleal. Existe el vino huachicoleado de Europa debido a excedentes de producción que muchas veces no se pueden vender, por las limitaciones de origen y los límites que les marcan. Creo que en ese sentido son más importantes los apoyos que les dan (a los vinos) los países de origen para la promoción de la marca en México, así como el apoyo al campo que aquí en México no tenemos”, señaló el experto.
Destacó además el empleo de procesos altamente automatizados por parte de las grandes bodegas extranjeras de producción masiva, mientras que en Coahuila se prioriza en su mayoría la producción artesanal de los vinos.
“Por otro lado está también el acceso al agua sin perforar, así como la automatización de procesos y lo más importante, que es la escala de precios, toda vez que resulta mucho más barato producir millones de litros de vino”, agregó.
Otro factor, señala, es que los vinos extranjeros de precio económico se envían al mercado acompañados de subsidios o apoyos a la exportación que ofrecen los países de los que provienen, además de que también está el hecho de que los vinos chilenos no pagan aranceles.
“Aquí hay que destacar también que los vinos chilenos no pagan aranceles como los argentinos, que pagan el 25 por ciento por el TLC, en tanto que algunos vinos argentinos pasan como chilenos. Todos los vinos pagan IEPS e IVA, sólo que es un porcentaje que entre más bajo sea el precio de entrada del producto no sube mucho a lo que es el precio final”.
También recordó que el vino coahuilense no se caracteriza por competir en gran volumen al interior de los puntos de venta, sino que la distribución del producto tiene que ver con lo que se conoce como “nicho de identidad”, o un grupo muy selecto en el que los consumidores manifiestan su preferencia por los productos regionales y no los que se elaboran mediante grandes procesos industriales.
“Los precios de estos vinos económicos sí afectan de alguna manera las ventas de los vinos de Coahuila, sin embargo hay que ver que se trata de productos diferentes y cada vez la gente busca más el vino mexicano, además de que la percepción que se tiene del vino chileno por su precio barato no le ayuda a salir a otros segmentos del mercado. En ese sentido, hay que buscar siempre consumir lo que producen los negocios del estado, porque es algo que hace crecer nuestra economía”, puntualizó el enólogo. (ÁNGEL AGUILAR)




