
Monterrey.- Las visitas de osos negros a hogares en la Ciudad son prueba de que aún no se ha aprendido a seguir una indicación fundamental: no alimentarlos, señalaron especialistas.
Casos como el de esta semana, en el que un ejemplar provocó una herida profunda en el brazo de un joven, son consecuencia de la falta de medidas de prevención.
«Cuando nosotros les dejamos comida o agua, les estamos facilitando la vida, y eso hace que el oso se quede en esos lugares y se empiece a acostumbrar a la gente», indicó Katya Ortiz Morales, especialista en manejo de fauna silvestre.
«Eso provoca que le pierda miedo al humano y que pase, por ejemplo, lo que vimos hace unos días. Es un oso habituado que entró a una casa porque ya está acostumbrado a estar en esos lugares, porque ya sabe que hay comida».
Los avistamientos en la Ciudad, coinciden los expertos, son cada vez más frecuentes por el crecimiento de la mancha urbana y la tendencia de las personas a alimentarlos y no recoger la basura.
Aunque por naturaleza buscan mantener distancia, los osos se van habituando a la presencia humana y, si llegan a agredir a alguien, puede ser como respuesta defensiva.
«Los animales silvestres reaccionan también ante el peligro», menciona el biólogo Adrián Varela Echevarría, director de conservación de Pronatura Noreste.
«Pueden reaccionar de manera agresiva si no encuentran un lugar por dónde escapar o si se vieron asustados».
Esta semana también circuló un video en el que un oso ingresa a una residencia de Olinalá en busca de comida. El habitante intenta ahuyentarlo con una escoba y el animal trata de agredirlo, sin conseguirlo.
Los especialistas enfatizan que nunca se debe intentar confrontar a estos mamíferos.
«Si está en el patio de la casa, pero tiene una vía de escape segura, hay que quedarse en casa», dice Ortiz. «Y, si el oso no está molestando y está comiendo de un árbol, simplemente déjalo terminar y que se vaya».
Si está comiendo basura, se le puede ahuyentar con ruidos fuertes. Si ingresa a casa, hay que alejarse y llamar a Protección Civil o Parques y Vida Silvestre.
«La recomendación con los osos, siempre es alejarse con cuidado, no dar la espalda, no provocar una reacción, no molestarlos, no tratar de aventar una piedra o un palo», indica el biólogo Varela. «Que grites, pero que te vayas alejando, que no te veas tan intimidado».
El biólogo Roberto Chavarría advirtió que, en el ataque de esta semana, el oso se sintió amenazado y trató de defenderse.
«Cualquier animal al verse acorralado -y más si le estás pegando con una escoba- va a tender a defenderse.
«A pesar de que son extremadamente tranquilos no dejan de ser silvestres y pueden responder de una forma bastante letal, tienen las garras y los colmillos para hacerlo».
Los especialistas reconocen que algunas personas alimentan a los osos con buenas intenciones, pero advierten que esto los expone a enfermedades y los vuelve dependientes de los seres humanos.
Además, enfatizan que estos mamíferos sí cuentan con alimento disponible en la sierra.
Con información de Uriel Vélez. (AGENCIA REFORMA)




