
Este anuncio representa un esfuerzo significativo para reducir la exposición de los jóvenes estudiantes de primaria e intermedia a tecnologías avanzadas, a menudo vistas como controvertidas en términos de su influencia potencial en el aprendizaje y el desarrollo infantil.
Nueva York, Estados Unidos.- El sistema de escuelas públicas de Nueva York pondrá en marcha una de las regulaciones más estrictas del país sobre tecnología en las aulas. El Departamento de Educación de la ciudad anunció un paquete de normas que recorta drásticamente el uso de la inteligencia artificial y de los dispositivos digitales en primaria y escuelas de educación media pública.
El eje de la medida es etario: cerca de 600 mil alumnos, alrededor de dos tercios de la matrícula pública, no podrán usar herramientas de IA hasta llegar a la secundaria, y aun allí su empleo estará permitido solo en casos puntuales. En paralelo, se eliminan las pantallas individuales hasta tercer grado y se fijan topes de tiempo de exposición: 45 minutos diarios como máximo para estudiantes de middle school, según la recomendación oficial.
La política también incluye una prohibición total de los chatbots de compañía, esos sistemas de IA que ofrecen contención emocional o consejería de salud mental, en todos los niveles.
El alcalde Zohran Mamdani defendió la decisión como un contrapeso a la industria: “La industria tecnológica quiere hacernos creer que la educación temprana potenciada por IA no solo es inevitable, sino necesaria. Nosotros no lo vemos así”. El canciller Kamar Samuels agregó que la intención es “poner barandas para proteger la conexión humana crítica, la curiosidad y la creatividad que ayudan a los chicos a crecer”.
La iniciativa llega tras meses de reclamos de familias y organizaciones que advierten sobre la distracción, el plagio en evaluaciones y la pérdida de habilidades básicas. Algunos grupos pedían una moratoria de dos años a la IA; el presidente de la Comisión de Educación del Concejo, Eric Dinowitz, señaló que lo anunciado “sin dudas es un paso adelante”, aunque persisten dudas sobre la implementación.
Esa misma preocupación está impulsando vetos a las redes sociales en otros países. El movimiento más radical lo dio Australia, que se convirtió en diciembre de 2025 en el primer país del mundo en prohibir el acceso a menores de 16 años a plataformas como TikTok, YouTube, Instagram, Facebook, Snapchat, Reddit, X y Twitch, con multas de hasta 49.5 millones de dólares australianos para las empresas que incumplan.
La medida australiana abrió una cascada global:
- Francia aprobó en enero en su Asamblea Nacional una ley para prohibir las redes a menores de 15 años.
- Dinamarca anunció en noviembre que vetará las redes a menores de 15 años, con permiso parental desde los 13.
- España anunció que prohibirá el acceso a menores de 16 años y obligará a las plataformas a verificar la edad.
- Malasia anunció que prohibirá las redes a menores de 16 a partir de 2026.
- Reino Unido estudia una prohibición al estilo australiano, según declaró el primer ministro Keir Starmer.
Nueva York se inscribe así en esa tendencia: menos pantalla, menos algoritmo y más aula humana.
La normativa neoyorquina, elaborada con familias, funcionarios y empresas tecnológicas, prevé sin embargo excepciones que generan recelo. Quedan fuera de la restricción programas aprobados centralmente como libros electrónicos y software de programación, ciertas evaluaciones y herramientas para alumnos con discapacidades o en proceso de aprendizaje del inglés. Los docentes sí podrán usar IA para planificar clases, traducir materiales o redactar comunicaciones, pero no para definir graduaciones ni para gestionar crisis estudiantiles. Para varios padres y especialistas, esas ventanas podrían dejar la puerta abierta a un uso mucho más extenso del que sugiere el anuncio. (El Heraldo de Saltillo)




