
Me encantan los animales, pero no soy fan de cucarachas y moscas y aborrezco a hormigas y grillos, que en minutos acaban con mis plantas.
Y jamás se me ocurriría tomar el comportamiento de esos insectos, como ejemplo.
Eso, que parece una locura, no debe serlo tanto cuando lo propone un medio serio como es la BBC.
Y lo hizo este 6 de agosto en un artículo de Sofía Quaglia, que divulga cinco lecciones del mundo de los insectos, que podrían ayudar a mejorar tus elecciones.
Aduce, que pese a sus diminutos cerebros que son del tamaño de una semilla de amapola, esos insectos “poseen una sabiduría sorprendente a la hora de tomar decisiones acertadas”.
Decidir la mejor manera de hacer algo, no ha sido tarea fácil para los humanos y menos ahora que el mundo ofrece tantos estímulos y opciones.
Dilema al que también se enfrentan las hormigas, al buscar alimento.
Son las hormigas aventureras las encargadas por su comunidad de encontrarlo y al caminar para cumplir su misión, van dejando un rastro de feromonas.
Pero como el rastro de una sola hormiga se evapora pronto, en cuanto lo encuentran regresan al hormiguero para que otras las sigan y entre todas hacer el rastro más fuerte.
“La toma colectiva de decisiones surge, cuando no hay control centralizado” afirma Marco Dorigo, codirector del laboratorio de inteligencia artificial de la Universidad Libre de Bruselas, en Bélgica.
Añade que ese método ha sido imitado para mejorar telecomunicaciones, transporte y logística en todo el mundo; sobre todo, en la planificación ferroviaria.
Y por lo que dice, entiendo la razón para que filas de hormigas caminen con necedad por el andador de mi alberquita; recorren mil veces el mismo camino, aunque capten que las aplastaré una tras otra hasta sentir que truenan sus huesitos.
A diferencia de las hormigas adoro a las abejas y pongo a su disposición flores que las atraigan cuando salgan de la colmena a buscar comida.
No dejan rastros de feromonas, como las hormigas; se comunican entre ellas, con danzas y los meneos de sus cuerpos muestran el rumbo, proximidad, cantidad y calidad del alimento hallado.
Y para evitar errores, la colmena envía otras a confirmar el aviso de las primeras; si lo hacen, se alcanza quórum y van en montón a ese lugar.
Convencer a la gente que cambie de opinión es difícil y más en grupos divididos, porque puede dejar a algunos más aferrados a sus ideas.
Y un reciente estudio sobre grillos precisó que mientras más individuos neutrales haya, más rápida será la solución.
Christian Yates, profesor de biología matemática en la Universidad de Bath del Reino Unido, experimentó con grillos jóvenes que por no haber aprendido aún a volar, solo caminan.
Colocó varios en un círculo de arena y observó que tras breves momentos de indecisión cambiaban de dirección y aumentaban los que permanecían parados; sin caminar para ningún lado.
Para completar su investigación, Yates puso a 19 personas una tarea similar; podían elegir entre seguir a X o a Y o abstenerse y al igual que los grillos, ante la opción de abstenerse llegaban más rápido al consenso.
¿La conclusión? “Si quieres cambiar el statu quo, no te preocupes por los indecisos; anima a más personas a ser neutrales”.
Otra investigación revela, que las cucarachas tienen personalidades fuertes; las hay, muy audaces y super tímidas y eso, acelera sus decisiones.
Isaac Planas-Sitjà, profesor adjunto de la Universidad Metropolitana de Tokio, descubrió que los grupos con mayoría de cucarachas tímidas, elegían refugios rápidamente, pero eran inadecuados; tal como sucede a personas ansiosas de llegar pronto, a donde creen estar seguras.
Y resulta que las insignificantes moscas de la fruta también podrían enseñarnos cómo ser más conscientes.
En ocasiones los humanos no hacemos caso de nuestra intuición y otras veces la seguimos, sin aprender de los errores.
Esas moscas son extremadamente perceptivas al analizar información y guiar sus movimientos.
Si deben elegir entre dos olores, mientras más similares les parecen, más dudan en acercarse.
Cuando en las investigaciones deben decidir entre una recompensa de buen sabor, pero poco nutritiva o a una sustancia azucarada de sabor amargo, pero nutritiva prefieren la de sabor desagradable y más nutrientes.
Y es más probable que opten por una pequeña recompensa si es segura, en lugar de una mayor si advierten una amenaza, pero no actúan así, cuando están hambrientas o estresadas.
Si están serenas se acercan a olores nuevos, por curiosidad de ver qué sucede; las estresadas no se arriesgan.
Igual que ocurre en las moscas, a veces nuestros estados de ánimo nublan nuestro juicio y decidimos erróneamente y otras, nos dejamos llevar por la intuición y experiencia y tomamos buenas decisiones.




