
El Ahorro Voluntario suena bien, pero casi nadie sabe cuánto cambia realmente las cosas. Hagamos el ejercicio con números.
El ejemplo
Una persona de 35 años deposita 500 pesos cada mes en su Ahorro Voluntario hasta cumplir 55. Son 20 años sin fallar un solo mes y sin aumentar nunca la cantidad.
De su bolsillo salen 120,000 pesos. Pero ese dinero se invierte y genera ganancias. Y esas ganancias generan más ganancias.
Suponiendo un rendimiento anual del 8%, al final tendría alrededor de 295,000 pesos.
Es decir: más de la mitad de ese saldo no salió de su bolsillo.
Empezar antes vale más que ahorrar más
Ahora cambiemos una sola cosa. La misma persona, los mismos 500 pesos al mes, pero empezando a los 25 y ahorrando durante 30 años.
Pone 180,000 pesos de su bolsillo. Solo un 50% más que en el caso anterior. Y termina con cerca de 745,000 pesos.
No un 50% más: dos veces y media más.
¿Por qué? Porque los últimos años son los que más rinden. Para entonces ya tienes mucho dinero acumulado trabajando a tu favor.
Empezar diez años antes no suma diez años cualquiera: suma los diez más productivos de todos.
De ahí la conclusión más útil: es mejor empezar hoy con 200 pesos que esperar dos años para empezar con 1,000.
Las tres excusas más comunes
«No me alcanza.»
Se puede empezar con montos muy bajos, incluso desde 50 pesos en algunos canales. Y funciona mejor programar un cargo automático pequeño que prometerte ahorrar «lo que sobre».
«No voy a poder tocar ese dinero.»
Depende del tipo de aportación que elijas. Algunas se pueden retirar en poco tiempo. Otras se quedan guardadas hasta tu retiro, pero a cambio te dan beneficios fiscales.
Elegir bien desde el inicio evita sorpresas.
«Mejor invierto por mi cuenta.»
Es válido. Solo compara con honestidad la comisión de tu Afore contra la del otro instrumento, y toma en cuenta que cierto Ahorro Voluntario se puede deducir de impuestos.
Cómo empezar
Puedes aportar desde una aplicación en tu celular, desde tu banca en línea, con cargo automático a tu cuenta o en efectivo en tiendas afiliadas.
Si estás en InverCap, puedes hacerlo desde InverCap Afore Móvil o pedir asesoría para definir qué tipo de aportación te conviene según tu situación.
Lo importante no es la cantidad con la que empieces. Es empezar.




