
“Los coches fabricados en China no tienen una sola pieza hecha en México, y nos afecta porque la industria mexicana vive de la producción de los vehículos hechos en Norteamérica”, asegura Manuel Montoya Ortega, director general del Clúster Automotriz de Nuevo León. Esto afecta a empresas cómo General Motors y Stellantis
Monterrey, NL.- México está incrementando el consumo de vehículos provenientes de China, una tendencia que ha incidido en el estancamiento de la producción automotriz nacional, alertó Manuel Montoya, director del Clúster Automotriz de Nuevo León (CLAUT).
Señaló que en un entorno en el que la producción y las exportaciones de vehículos se contrajeron un 0.7% y 0.3%, respectivamente, de enero a julio del 2026, las ventas internas crecieron un 5%. Sin embargo, destacó que buena parte de este incremento fue impulsado por unidades provenientes de China.
“El crecimiento de Norteamérica está en México y se lo están comiendo los chinos, por eso la producción está plana, no está cayendo como hubiera uno esperado con el tema de los aranceles, pero estamos en una situación muy parecida.
Durante su participación en el “Business talk: Impacto en la revisión del T-MEC en la industria automotriz”, organizado por Invest Monterrey, Montoya dijo que a esto se debe añadir el tema de vehículos eléctricos que también vienen de China.
“La exportación en julio cayó casi un 10%, aunque de enero a julio solamente bajó un 3%, y las ventas internas son las que han estado creciendo. Yo creo que es el elefante en la sala del que nadie quiere hablar. ¿Por qué están aumentando las ventas en México y no la producción?”, planteó.
Refirió que de las ventas en el país, la tercera parte se produce aquí y las otras dos terceras partes son importadas de China.
De lo que viene de la nación asiática, refirió que la mitad corresponde a marcas que también producen en México, que tienen derecho a importar determinada cuota de vehículos sin pagar aranceles.
“Pero esa otra mitad (de las marcas chinas) no hacen un solo coche en México”, lamentó.
Para el cierre del año, proyectó que la producción se mantendrá prácticamente estable, en cerca de 4 millones de unidades.
Manuel Montoya Ortega ha advertido que el crecimiento de las ventas de vehículos fabricados en China está desplazando producción y proveeduría de la industria automotriz establecida en México y Norteamérica.
Su argumento central es que México está vendiendo más automóviles, pero una parte importante de ese crecimiento está siendo capturada por vehículos importados de China, que llegan a precios muy competitivos y prácticamente sin contenido mexicano.
“La industria automotriz en Norteamérica no está creciendo y es, precisamente, por la entrada de los vehículos chinos”.
Montoya añadió que, aunque el aumento de ventas en México es positivo, “ese crecimiento se lo están comiendo las empresas chinas”, que aprovechan su sobrecapacidad productiva para colocar vehículos a precios muy competitivos. El problema para México, señaló, es que esos automóviles “no tienen una sola pieza hecha en Norteamérica”.
En mayo de 2025 explicó que alrededor de 300 mil automóviles ensamblados en China habían sido vendidos en México y que carecían de contenido nacional. Según Montoya: “Ese es uno de los riesgos para la industria automotriz nacional”.
Su preocupación es que la producción de Norteamérica permanezca prácticamente estancada mientras el crecimiento del mercado mexicano sea absorbido por las importaciones chinas.
“China no fabrica ningún auto en México […] No hay piso parejo”. También sostuvo que el avance de las ventas de vehículos chinos estaba “menoscabando” a la industria automotriz mexicana.
Montoya reiteró: “Los coches fabricados en China no tienen una sola pieza hecha en México, y nos afecta porque la industria mexicana vive de la producción de los vehículos hechos en Norteamérica”.
Montoya no plantea que el problema sea simplemente que los autos chinos se vendan mucho. Su preocupación es que se venden en México pero se fabrican en China, con autopartes chinas, de modo que cada punto de mercado que ganan puede representar menos demanda para las plantas y proveedores instalados en México, Coahuila, Nuevo León y el resto de Norteamérica.
Esto tiene una implicación especialmente importante para Coahuila, por la concentración de armadoras y proveedores automotrices en Saltillo y Ramos Arizpe. (Agencia Reforma/El Heraldo de Saltillo)




