
Se toparán con pared
Los más recientes acontecimientos políticos que se han registrado en Torreón, se insertan en la categoría de inéditos: nunca en la historia del municipio, había fallecido un alcalde en funciones, y tampoco alguien que alcanzó la gubernatura de Coahuila, había regresado a la presidencia municipal que antes ostentó, así sea ahora de manera interina.
De hecho, debe quedar inscrito en el anecdotario la referencia que hizo el gobernador Manolo Jiménez Salinas, respecto de su relación con Miguel Ángel Riquelme Solís, cuando dijo que ambos ya han trabajado en equipo, cuando él era alcalde de Saltillo, y el lagunero era el gobernador del Estado; y en tono de bueno humor señaló que ahora va a ser el revés: Manolo como gobernador, y Miguel como alcalde, “pero con la misma intensidad, por el bien de esta tierra bendita”.
La ceremonia realizada el mediodía de este jueves en el séptimo piso de la presidencia municipal de Torreón, fue una sesión muy ejecutiva, donde el único punto era la toma de posesión de Miguel Riquelme como alcalde interino, luego del triste deceso de Román Alberto Cepeda. Un acto sobrio, como me parece que también lo fueron los discursos ofrecidos por alcalde y gobernador.
Tuvo su momento emotivo cuando se presentó a la señora Selina Bremer, como presidenta del Sistema para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF) del municipio de Torreón, quien fuera la esposa del recientemente fallecido alcalde Román Alberto Cepeda, y quien recibió un nutrido y prolongado aplauso por parte de los asistentes que sobre abarrotaron la sala de cabildo, como era de esperarse, dado el gran poder de convocatoria que siempre ha tenido el ex gobernador y ex senador y ahora alcalde interino de Torreón.
Miguel Ángel Riquelme demostró que los años y la experiencia adquirida a lo largo de su carrera, no han sido en vano, ofreció un mensaje con aplomo, maduro y poniendo en práctica toda su experiencia, y aunque es obvio que muy pronto habrá cambios en algunas áreas, inició su discurso puntualizando que este no es el inicio de una nueva administración, sino que continuará el gobierno que los ciudadanos eligieron democráticamente, y que la prioridad será mantener el rumbo de Torreón, fortaleciendo lo que ha dado resultados y atendiendo con responsabilidad los retos que enfrenta el municipio.
Por supuesto que dejó muy en claro que la presencia del gobernador Jiménez Salinas, manda a los ciudadanos un gran mensaje de respaldo a Torreón.
En uno de los temas que han sido de la más alta prioridad para el gobierno del estado, se comprometió a mantener los niveles de seguridad que se tienen en Torreón. El tema por supuesto tampoco le es ajeno, porque fue durante su administración como alcalde electo hace poco más de una década, en que se logró la pacificación del municipio y se recuperaron los espacios públicos, luego de los años de la gran violencia en que nuestra ciudad llegó a estar clasificada como la más violenta del país.
A Miguel le queda muy claro, y lo dijo con precisión, que en ningún lugar existe desarrollo, inversión, ni confianza, sin seguridad. “La seguridad no es sólo una estadística, la seguridad tiene muchos significados al interior sobre todo de nuestras familias. Trabajo, paz, recreación, educación y muchas otras cosas que se derivan de la misma”, subrayó.
Y fue muy enfático cuando le lanzó al gobernador una promesa en ese mismo ámbito de la seguridad y la tranquilidad, no solo para Torreón y La Laguna, sino para todo el estado:
“Gobernador, te garantizamos que Torreón no será la puerta de entrada de grupos criminales, ni mucho menos aval de extorsionadores que fingen ser organizaciones gremiales que afectan a nuestra producción y a nuestra sociedad. Como bien dices Gobernador, aquí se toparán con pared”.
Con estas palabras, dejó muy bien pintada la raya. Torreón es la puerta por la que se ingresa viniendo de Durango, de La Laguna de Durango, la parte de la región donde esas falsas ‘organizaciones gremiales’ sentaron sus reales de la extorsión; y un estado vecino que está sumido en una crisis de credibilidad, donde en el último mes cuerpos de élite del Ejército, la Marina y la Guardia
Nacional han realizado una buena cantidad de operativos con cateos, confiscaciones de propiedades, vehículos de alta gama, armamento y detenciones de objetivos prioritarios, en una clara estrategia para combatir al grupo criminal que opera en la entidad, pero sobre todo en la zona de la capital estatal, lo que en un momento podría provocar el llamado ‘efecto cucaracha’.
Pero el tema no le es ajeno a Miguel Ángel Riquelme, y hoy vuelve a la alcaldía torreonense, con más experiencia, con mayor aplomo, con mayor fortaleza. Tiene los conocimientos y la capacidad para garantizar que esa promesa que hizo al gobernador, se cumplirá literalmente: aquí se toparán con pared.
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X= @JulianParraIba




