
El obispo emérito de Saltillo, Raúl Vera López, anunció este lunes su renuncia como presidente e integrante del Centro de Derechos Humanos Fray Juan de Larios A.C., organización que él mismo fundó y que durante años ha acompañado a familias de personas desaparecidas en Coahuila y otras partes del país.
A través de un pronunciamiento fechado este 14 de septiembre de 2026, Vera López informó que presentó formalmente su renuncia el pasado sábado 5 de septiembre, argumentando que desde hace aproximadamente 10 años dejó de ser consultado, informado o convocado a las actividades y reuniones del Consejo Directivo de la organización.
“Hace aproximadamente 10 años que no se me consulta, informa, invita, ni se me hace parte de los trabajos que el centro realiza”, manifestó el religioso, quien decidió hacer pública su salida con el propósito, aseguró, de mantener transparencia respecto al funcionamiento del organismo.
En la carta de renuncia entregada a la directora del Centro, Alma García, el obispo emérito señaló inicialmente que desde hacía alrededor de cinco años había dejado de ser convocado a las reuniones del Consejo Directivo, aunque posteriormente corrigió el periodo y aseguró que la situación se remontaba a aproximadamente una década.
Vera López afirmó además que existen decisiones tomadas dentro de la organización con las que no está de acuerdo y sostuvo que durante este tiempo únicamente fue requerido en algunas ocasiones para firmar documentos, sin que posteriormente recibiera copias para su consulta o integración a sus archivos.
El exobispo de Saltillo relató que, un par de días después de presentar su renuncia, recibió una llamada de la directora del Centro, conversación que calificó como tensa y en la que, según su versión, se buscó que reconsiderara su decisión.
“Por lo que entendí quería que me desdijera; en tono grosero me dijo amenazante que se irían sus integrantes”, señaló. No obstante, Vera aseguró que pidió a quienes actualmente integran el organismo continuar con su labor.
Pese a las diferencias que motivaron su salida, el religioso reconoció el trabajo realizado por el Centro Fray Juan de Larios en favor de las familias de personas desaparecidas y consideró que su renuncia no debe afectar la lucha por la justicia y la defensa de los derechos humanos.
“Mi presencia o ausencia no alterará la lucha por la justicia en un centro que yo fundé”, afirmó, al señalar que quienes actualmente forman parte de la organización conocen la importancia de colocar a las víctimas como prioridad.
Vera López también hizo referencia al trabajo que el Centro mantiene junto con Fuerzas Unidas por Nuestros Desaparecidos en Coahuila (FUNDEC) y otras organizaciones y familias vinculadas con la búsqueda de personas desaparecidas.
“Yo no inicié este trabajo en derechos humanos para que siguieran a costa mía o a nombre mío la búsqueda de la dignidad. Todo lo contrario, buscamos un proceso de promoción de la persona humana, en el cual cada una o cada uno fuera sujeto de su propia historia”, expresó.
Finalmente, el obispo emérito sostuvo que, pese a las circunstancias de su salida, el Centro debe continuar trabajando en favor de las víctimas y recordó que la sociedad coahuilense mantiene importantes pendientes frente a las violaciones a los derechos humanos.
La renuncia de Raúl Vera López marca así su separación formal del organismo que fundó durante su etapa al frente de la Diócesis de Saltillo y que se convirtió en uno de los principales referentes en Coahuila en el acompañamiento a familiares de personas desaparecidas. (JOSÉ TORRES)




