
Nueva York, Estados Unidos.- Casi 8 de cada 10 adultos jóvenes ya tienen las primeras señales del síndrome cardiovascular-renal-metabólico (CRM), un conjunto de daños que combina obesidad, diabetes, enfermedad renal y riesgo cardiovascular. Así lo alerta un nuevo estudio difundido por la Asociación Estadounidense del Corazón (AHA).
La investigación, publicada en la revista ‘Circulation: Population Health and Outcomes’, analizó a mil 283 jóvenes de una muestra estadística diversa con una edad promedio de apenas 23 años. A todos se les evaluó con dos métodos: la escala de estadios del síndrome CRM y la puntuación ‘Life’s Essential 8’ de la AHA, que mide 8 pilares básicos, dieta, actividad física, sueño, peso, colesterol, glucosa, presión arterial y tabaquismo, además de ecografías de las arterias carótidas para detectar daño arterial precoz.
El resultado es contundente: cerca del 80 por ciento ya estaba en estadio 1, 2 o 3. Es decir, ya presentaban exceso de grasa corporal, alteraciones metabólicas o enfermedad cardiovascular silenciosa. Solo un 21 por ciento estaba libre de factores de riesgo y ninguno había llegado al estadio 4, el de la enfermedad ya establecida.
Los datos apuntan directamente al estilo de vida actual de la juventud. A peor estadio del síndrome, peor puntuación en Life’s Essential 8, y el patrón se repite: dietas basadas en ultraprocesados, bebidas azucaradas y comida rápida, casi nula actividad física regular y horas interminables de sedentarismo frente a pantallas. Ese combo está acelerando lesiones que antes veíamos a los 50 años, como el engrosamiento de la pared de la carótida, el primer paso hacia la aterosclerosis.
«La estadificación del CRM y el Life’s Essential 8 son complementarias para identificar a los menores de 30 que ya están en la vía rápida hacia la acumulación de placa y futuros eventos cardiovasculares», explicó el Dr. Donald Lloyd-Jones, autor principal.
El mensaje para esta generación es claro y empieza por lo básico: volver a comer comida real, moverse todos los días, romper con el sedentarismo, dormir mejor y controlar peso, colesterol, azúcar y presión arterial, además de alejarse del tabaco. (El Heraldo de Saltillo)




