
Ante el incremento de las temperaturas extremas registrado en Coahuila y el riesgo que esta situación representa para miles de personas que desarrollan actividades al aire libre, la diputada Zulmma Verenice Guerrero Cázares, de la fracción parlamentaria «Evaristo Pérez Arreola» del Partido Unidad Democrática de Coahuila (UDC), presentó un punto de acuerdo para exhortar a las autoridades laborales federales y estatales a fortalecer las acciones de prevención, vigilancia y protección de las personas trabajadoras expuestas al calor intenso.
La propuesta fue presentada durante la Primera Sesión del Segundo Período de la Diputación Permanente de la LXIII Legislatura del Congreso del Estado y está dirigida a la Secretaría del Trabajo y Previsión Social y a la Secretaría del Trabajo del Estado de Coahuila, con el propósito de que intensifiquen las medidas preventivas en centros laborales donde las altas temperaturas representan un riesgo permanente para la salud.
En la exposición de motivos, la legisladora señaló que el cambio climático ha provocado que las olas de calor sean cada vez más frecuentes, intensas y prolongadas, generando nuevas condiciones de riesgo para quienes realizan labores en la construcción, el campo, la industria, los servicios públicos y otras actividades desarrolladas bajo el sol.
«Una persona trabajadora no deja de sentir cuarenta grados porque esté cumpliendo con su jornada, y su cuerpo tampoco distingue entre una onda de calor oficialmente declarada y un día de exposición prolongada bajo el sol», expone la iniciativa.
La diputada advirtió que el calor extremo no debe considerarse únicamente una molestia propia del verano, sino un factor que puede ocasionar afectaciones graves a la salud e incluso poner en riesgo la vida de las personas si no se adoptan medidas preventivas oportunas.
Riesgo creciente para miles de trabajadores
Como parte de la argumentación, Guerrero Cázares retomó información de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), organismo que ha advertido que el estrés térmico constituye uno de los principales riesgos laborales asociados al cambio climático.
De acuerdo con el documento, quienes realizan actividades físicamente demandantes al aire libre son especialmente vulnerables a sufrir golpes de calor, deshidratación, agotamiento, disminución de la capacidad física, pérdida de concentración y accidentes laborales.
La iniciativa destaca que estos riesgos aumentan conforme se elevan las temperaturas y se prolongan las jornadas de exposición solar, situación que en los últimos años se ha vuelto más frecuente en entidades como Coahuila.
«La Organización Internacional del Trabajo ha advertido que el estrés térmico afecta particularmente a quienes realizan actividades físicamente demandantes al aire libre, entre ellos trabajadores agrícolas y de la construcción», señala la propuesta.
Asimismo, refiere un informe reciente de la OIT según el cual nueve de cada diez exposiciones laborales al calor ocurren fuera de periodos oficialmente declarados como ondas de calor, por lo que limitar las acciones preventivas únicamente a esas declaratorias resulta insuficiente.
Prevención antes que sanciones
La legisladora sostuvo que proteger a las personas trabajadoras no requiere necesariamente imponer nuevas cargas regulatorias, sino fortalecer la cultura de prevención dentro de los centros de trabajo.
Entre las acciones planteadas se encuentran garantizar el acceso permanente a agua potable, establecer pausas periódicas para recuperación, habilitar áreas de sombra o descanso, adecuar horarios cuando las condiciones climáticas lo permitan y capacitar tanto a trabajadores como a empleadores para identificar oportunamente síntomas de agotamiento o golpe de calor.
«En muchos casos, las medidas preventivas pueden comenzar con acciones muy concretas: acceso suficiente a agua potable, pausas de recuperación, espacios de sombra o descanso, capacitación para reconocer síntomas de agotamiento por calor y protocolos claros para responder cuando una persona presenta signos de afectación», refiere el documento.
La iniciativa también destaca la importancia de que las autoridades laborales privilegien la orientación y el acompañamiento preventivo como herramientas para disminuir accidentes y enfermedades relacionadas con las altas temperaturas.
«No todo debe comenzar con una sanción. La orientación, la información y el acompañamiento preventivo también forman parte de una política laboral seria y pueden evitar que un riesgo termine convertido en accidente o enfermedad», señala la exposición de motivos.
Una responsabilidad compartida
Guerrero Cázares enfatizó que el cuidado de la salud de las personas trabajadoras representa una responsabilidad compartida entre autoridades, empleadores y sociedad, especialmente frente a un escenario climático que continuará generando temperaturas cada vez más elevadas.
Subrayó que detrás de cada trabajador existe una familia que depende de su bienestar y de su capacidad para desempeñar sus labores en condiciones seguras.
«Cuidar a quien trabaja no significa detener la actividad económica. Significa reconocer que la productividad y la seguridad laboral deben avanzar juntas y que ninguna jornada vale más que la salud o la vida de una persona», afirma el documento.
Finalmente, el punto de acuerdo exhorta a la Secretaría del Trabajo y Previsión Social y a la Secretaría del Trabajo del Estado de Coahuila a fortalecer las acciones de orientación, vigilancia y prevención de riesgos laborales por exposición a altas temperaturas, especialmente entre quienes realizan actividades al aire libre, con el objetivo de reducir enfermedades, accidentes y afectaciones derivadas del calor extremo.
La legisladora concluye que, frente a un contexto de cambio climático y temperaturas récord, proteger la integridad de las personas trabajadoras constituye una obligación que debe asumirse de manera permanente para garantizar condiciones laborales dignas y seguras en todo el estado.




