
La población lo percibe: algo marcha mal. Sin embargo, la inmensa mayoría de los cuadros de Morena no entiende lo que se avecina ni la magnitud de los problemas que vive el país. Somos un Titanic que avanza rumbo al iceberg mientras la orquesta sigue tocando.
Algunos números ayudan a ilustrarlo:
- Durante el sexenio de López Obrador, el crecimiento promedio anual fue de apenas 0.8%, y para 2026 se anticipa una expansión similar.
- La inversión física en el actual gobierno registra una disminución de 18% en términos reales.
- La llegada de inversión extranjera va a la baja. De los más de 23 mil millones de dólares anunciados, apenas 1,700 millones corresponden a nuevas inversiones.
- Exportaciones altas, pero con menos empleo. Entre abril de 2025 y abril de 2026 se perdieron 100 mil empleos manufactureros. Los estados del norte padecen las consecuencias de una conducción errática de la economía nacional.
- Hay un evidente deterioro del ingreso por habitante. Por una parte, la inflación erosiona los aumentos salariales; por otra, el PIB per cápita registró una disminución de 1.7%, ubicándose por debajo de los niveles observados años atrás.
- La generación de empleo formal es insuficiente. De enero a mayo solo se crearon 201 mil empleos y, en ese último mes, se perdieron 30 mil. Sin embargo, hay un dato que preocupa más: en mayo de 2026 existían 1 millón 15 mil 999 registros patronales en el IMSS, 26 mil menos que un año antes.
- El 55% de la población ocupada, equivalente a 33 millones de personas, trabaja en condiciones de informalidad, y esto no parece importarle al gobierno.
- La escasa creación de empleo ha provocado un aumento en los retiros de las Afores. Tan solo en mayo, más de 851 mil trabajadores realizaron retiros por desempleo.
- La inflación y el encarecimiento de los alimentos han reducido el poder adquisitivo de la población. El costo de la canasta básica pasó de 1,492 a 2,597 pesos, un incremento cercano al 74%. Si además se considera la canasta no alimentaria, el problema es mayor: el gasto asciende a 4,930 pesos por persona. En las zonas urbanas, una familia de cuatro integrantes requiere alrededor de 19,700 pesos mensuales para subsistir, cantidad muy superior al salario mínimo.
- México, día a día, pierde capacidad para competir. El país cayó al lugar 62 entre las 70 economías mejor evaluadas del planeta. En ocho años, la deuda pública pasó de 10.5 billones a 20.4 billones de pesos. Como consecuencia, una parte creciente del presupuesto se destina al pago de intereses.
- El gobierno federal está quebrado; vive gracias a un endeudamiento creciente. En tan solo 8 años, Morena duplicó la deuda histórica y cuando termine el 2026, México cargará con deuda de 20.5 billones de pesos.
Lo anterior, sin considerar las tensiones internacionales y el desgaste que ha significado para el país la mala relación con los vecinos del norte. Tampoco se incluyen los riesgos de un cambio drástico en las condiciones del T-MEC ni la evidente fragilidad de las finanzas públicas ante las crecientes exigencias presupuestales de entidades que parecen barriles sin fondo, como PEMEX.
La pregunta ya no es si hay témpanos enfrente, sino si el gobierno está dispuesto a corregir el rumbo antes de que el país choque con ellos.




