
Gobernar es resolver, no repartir discursos
Mientras desde muchos gobiernos se insiste en que la transformación se mide por la cantidad de programas anunciados o por la repetición de consignas, Coahuila está apostando por una fórmula mucho más efectiva y bastante más comprobable: invertir en aquello que la gente encuentra cuando sale de su casa.
El programa “En Equipo Le Entramos”, puesto en marcha por el Gobierno de Manolo Jiménez junto con los 38 municipios, contempla una inversión superior a los 3 mil millones de pesos para obras y servicios en colonias, barrios y ejidos. No se trata de ocurrencias sofisticadas: agua, drenaje, pavimentación, recarpeteo, escuelas, alumbrado, plazas, ambulancias y recolección de basura. Además, el esquema parte de una coordinación en la que los municipios participan definiendo prioridades según las necesidades de sus comunidades.
Lo interesante es que este programa no aparece aislado. El Índice de Competitividad Estatal 2026 del IMCO colocó a Coahuila en el cuarto lugar nacional. Entre sus fortalezas destacan el segundo lugar en exportaciones como proporción del PIB, el tercero en PIB per cápita y el sexto en patentes. En materia laboral, registra una de las menores tasas de informalidad del país y ocupa el segundo lugar nacional tanto en crecimiento del empleo formal como en participación económica.
Hay otro dato particularmente importante: Coahuila ocupa el segundo lugar nacional en el subíndice de Derecho del IMCO. Registra 2.2 homicidios por cada 100 mil habitantes, el segundo mejor resultado nacional en ese indicador, y también aparece en segundo lugar en percepción de seguridad dentro de esa medición. La ENVIPE 2026 del INEGI, que mide victimización de 2025 y percepción entre febrero y abril de este año, confirma que la seguridad sigue siendo un componente central para evaluar la calidad de vida de las entidades.
El contraste con varias entidades gobernadas por Morena resulta inevitable. En el mismo índice del IMCO, Guerrero ocupa el lugar 32, Oaxaca el 31, Michoacán el 30 y Morelos el 29. Eso no significa que el partido en el gobierno explique por sí solo todos los resultados: hay diferencias económicas, históricas y sociales importantes entre estados. Pero sí permite cuestionar una idea repetida durante años: que basta con declararse parte de una “transformación” para transformar realmente.
La discusión debería centrarse en resultados verificables. Seguridad, empleos formales, infraestructura, competitividad y servicios públicos no mejoran con propaganda. Mejoran cuando hay planeación, coordinación entre gobiernos y recursos que llegan a donde verdaderamente se necesitan.
En Coahuila no se necesitan “mañaneras” ni se invierte el dinero de la ciudadanía en propaganda destinada al culto de un solo individuo. Los coahuilenses no le apostamos, tampoco, a encontrar a ese “mesías salvador” del que todo depende y al que no le importa la destrucción de las instituciones. Porque aquí, las soluciones surgen de la participación conjunta de todos: autoridades, empresarios, trabajadores, organizaciones de la sociedad civil: todos en equipo.
Y ahí está precisamente el valor de “En Equipo Le Entramos”: ofrece una oportunidad para evaluar al gobierno mediante obras concretas y no mediante discursos. Porque, al final, una calle pavimentada, un pozo funcionando, una escuela reparada o una luminaria encendida tienen una ventaja enorme sobre cualquier eslogan político: se pueden ver.




