
California, Estados Unidos.- Especialistas en clima han encendido nuevamente las alertas ante la posible llegada del fenómeno del Súper Niño en 2026, luego de que recientes modelos meteorológicos detectaran un calentamiento inusual y extremo en el océano Pacífico.
Este fenómeno ocurre cuando la superficie del Pacífico ecuatorial registra temperaturas por encima de lo normal, lo que desajusta los vientos y las lluvias a escala global. En sus fases más intensas puede desencadenar sequías prolongadas, inundaciones, olas de calor y graves afectaciones a la agricultura. De ahí que los científicos advierten sobre potenciales repercusiones económicas y humanitarias, sobre todo en las franjas tropicales y subtropicales.
La alerta creció tras los análisis del meteorólogo Ryan Maue, doctor en meteorología, quien advirtió que el evento en formación podría ser el más extremo desde la invención de la imprenta. Según sus proyecciones, basadas en modelos como el ECMWF SEAS-5, las anomalías térmicas en el Pacífico no tienen precedentes en siglos y superarían incluso al catastrófico episodio de 1877-1878, que provocó hambrunas y epidemias que acabaron con cerca del 4 por ciento de la población mundial de entonces.
El Centro de Predicción Climática (CPC) de la NOAA reforzó esta preocupación en su último informe, al señalar que hay un 81% de probabilidad de que se desarrolle el fenómeno del Niño muy fuerte entre octubre y diciembre de este año. De concretarse, algunos expertos lo consideran el más intenso en casi mil años, sólo superado en severidad por un invierno volcánico.
Pese a la magnitud de los pronósticos, los especialistas subrayan que se trata aún de proyecciones que deberán confirmarse en los próximos meses.
En México, la presidenta Claudia Sheinbaum informó que se esperan lluvias muy intensas asociadas al fenómeno. Desde principios de julio instruyó la preparación de un sistema de alertas por telefonía celular para comunidades en riesgo, y anunció que Protección Civil desplegará puestos de mando en todos los estados, iniciando por el litoral del Pacífico y extendiéndose después al centro del país, para el monitoreo permanente. (El Heraldo de Saltillo)




