
Los dispositivos de vapeo están inundando el cuerpo de los adolescentes con dosis cada vez más elevadas de nicotina adictiva, según revela un nuevo estudio.
California, Estados Unidos.- Una nueva investigación, publicada en el portal ‘JAMA Psychiatry’, reveló que los niveles promedio de nicotina casi se triplicaron en adolescentes durante un periodo de pocos meses a finales de 2024.
Para el nuevo estudio, los investigadores analizaron los historiales médicos de más de 150 pacientes de entre 13 y 19 años. Todos fueron tratados en Boston Children’s por trastorno por consumo de sustancias entre 2023 y 2025, incluyendo más de mil 900 resultados de análisis de orina para adolescentes.
Los resultados mostraron que la concentración máxima media de cotinina (nicotina metabolizada por el cuerpo) en la orina de los adolescentes aumentó con el tiempo: de casi mil 62 nanogramos por mililitro (ng/mL) antes de octubre de 2024, a más de 2.959 ng/mL de cara a 2025.
Todos los adolescentes con niveles altos de cotinina usaban cigarrillos electrónicos, según los investigadores.
Los investigadores señalaron que este incremento parece estar relacionado con la evolución de los cigarrillos electrónicos. Los modelos más recientes con cápsulas contienen sales de nicotina en concentraciones más elevadas, mientras que los dispositivos desechables incorporan depósitos de mayor capacidad, lo que facilita un mayor consumo.
Las consecuencias de este aumento en los niveles de nicotina son particularmente preocupantes para los adolescentes, cuyos cerebros aún están en desarrollo. La nicotina actúa sobre los circuitos de recompensa del cerebro y promueve el rápido desarrollo de la adicción, la cual es aún más potente cuando la exposición ocurre a una edad temprana y en dosis elevadas.
Los expertos en salud pública destacan que la adicción a la nicotina entre los jóvenes no es solo un problema de salud individual, sino un factor de riesgo para iniciar el consumo de tabaco combustible y otras conductas adictivas. Resulta especialmente alarmante que los adolescentes consuman dosis de nicotina comparables, o incluso superiores, a las de un fumador adulto habitual.
Por esa razón, los expertos médicos están preocupados por los efectos a largo plazo que estos altos niveles de nicotina podrían tener en el envejecimiento del cerebro de los adolescentes. (El Heraldo de Saltillo)
https://jamanetwork.com/journals/jamapsychiatry/article-abstract/2852242



