
El dirigente de la Unión Nacional de Trabajadores Agrícolas (UNTA), José Luis López Cepeda, aseguró que debido al abandono por parte del Gobierno Federal continúa el éxodo de campesinos desde sus comunidades de origen a diferentes ciudades en las que buscan alguna oportunidad para superar las condiciones de pobreza que les ha generado el no poder trabajar sus tierras desde hace años por falta de estos apoyos.
Dijo que a la fecha el envío de recursos para diferentes programas de apoyo al campo se mantiene en ceros, e indicó que desde hace ocho años las instalaciones de lo que era la SAGARPA lucen completamente abandonadas.
“Lo que era antes una secretaría para trabajar y dar apoyos a los campesinos ahora lo utilizan para dar las becas Benito Juárez, donde inscriben a los muchachos, cuando antes era una infraestructura para el campo”, señaló el dirigente.
“CONAZA como bien saben que era la Comisión Nacional de Zonas Áridas ya la desaparecieron, ya no existe y la Financiera Rural, que era la única institución a la que podían recurrir los campesinos ya fue liquidada también. Podemos enumerar diversas dependencias que anteriormente incidían en el campo y que desgraciadamente con la 4T fueron desapareciendo uno a uno”, agregó.
Recordó que hay ejidos que toda su vida han vivido del tallado de lechiguilla y siguen sobreviviendo gracias a esa actividad, como son Pilar de Richardson, Piedra Blanca, El Mesteño y algunas otras comunidades más.
“Hay tiempos en que se les paga bien, pero en esta época empieza a bajar, ahorita gracias a Dios hay ejidos que pueden sobrevivir de algunos frutos silvestres como el orégano, que ahorita se dio mucho por las lluvias, pero es una labor que termina después de septiembre cuando deja de llover y después ya no tiene en qué trabajar la gente del campo. La verdad que sí ha quedado muy abandonada toda esa estructura rural que había en aquellos años de los gobiernos llámense del PAN o del PRI”, expuso.
También denunció la falta de recursos para la rehabilitación de caminos rurales, que antes aportaba la Federación por parte de la Secretaría de Comunicaciones, lo que ha provocado que hoy estas comunidades cuenten con unos caminos rurales abandonados y completamente intransitables. (ÁNGEL AGUILAR)




