
La exsubgobernadora del Banco de México, Irene Espinosa Cantellano, advirtió que el creciente endeudamiento, los problemas financieros de Pemex y la baja inversión ponen en riesgo la calificación crediticia del país.
CIUDAD DE MÉXICO.-México está a un paso de perder el grado de inversión por toda una lista persistente de problemas estructurales que ya están afectando los flujos al País, aseveró Irene Espinosa Cantellano, la primera mujer en formar parte de la Junta de Gobierno del Banco de México (Banxico) y quien ocupó el cargo de subgobernadora de 2018 a 2024.
«Hoy en día estamos a un paso de perder el grado de inversión y, más allá de decir ‘sí lo vamos a perder o cuándo lo vamos a perder’, pues mientras estamos así en la tablita, se genera una enorme volatilidad que afecta desde ya los flujos de inversión, como si ya hubiéramos perdido un poquito de ese grado de inversión.
«Pemex pasó de ser un proveedor de las finanzas públicas a ser una carga para el erario y no solo una carga actual, sino que realmente para mí es algo inexplicable que se siga cubriendo las necesidades de servicio de las deudas de Pemex sin tener un plan alternativo, sin tener un plan de reestructuración que pueda vislumbrar en el corto o en el mediano o en el largo plazo una viabilidad de la propia empresa», afirmó la economista.
Esto, recalcó, es la contingencia que está afectando y que va a afectar más porque estamos entrando en un entorno donde las tasas de interés van a ser más altas por más tiempo y el costo de financiamiento, tanto de la deuda pública como de la deuda privada, va a ser mayor.
«La mayor alarma es la calidad de la inversión y la calidad del gasto. Creo que la inversión debe tener impacto y uno de los principios fundamentales es que no le debe costar al erario perpetuamente a través de mantener proyectos de inversión que no son productivos. ¿Y esto qué ha generado?
«Ha generado déficits crecientes y con ello llevamos 10 años con una deuda creciente; creo que más allá de discutir si el nivel de la deuda respecto al PIB es enorme o alarmante, o va a generar algún problema inmediato, yo creo que el punto es la tendencia, que llevamos 10 años con una creciente deuda respecto del PIB y dentro de esta deuda juega un papel muy importante la contingencia de Pemex», señaló Espinosa Cantellano en el Foro México en la visión de Las Economistas. Ver para crecer.
La actual consejera independiente en Banco Santander México, Grupo Pochteca y Grupo Aserta dijo que el mayor reto macroeconómico son las finanzas públicas, que no son sostenibles por varios problemas estructurales como el bajo crecimiento constante.
«Prácticamente desde el desarrollo estabilizador no tenemos tasas de crecimiento que vayan acorde ni con el crecimiento potencial, ni con las necesidades que requeriríamos para poder mantener un PIB per cápita que sea suficiente.
«Básicamente, lo crónico de nuestro bajo crecimiento, pues, es un punto que no solamente nos está afectando ahora, sino que afectará a las generaciones por venir. El segundo punto negativo es la baja productividad en México y esta baja productividad se debe a muchos factores, pero algunos de ellos son un mercado laboral fragmentado, la informalidad, en donde no solamente más de la mitad de la economía está activada en la informalidad, sino que también el estar ahí implica una pérdida enorme de productividad», dimensionó la economista.
El otro gran problema, enlistó, es la baja inversión, pues actualmente tenemos un nivel insuficiente, de alrededor de 25 por ciento, y se necesitarían 8 puntos más para poder generar las capacidades que necesitamos para crecer a la velocidad que se requiere.
Es decir, México necesitaría elevar la inversión del actual 24 o 25 por ciento al 33 por ciento del PIB y eso es monumental, dimensionó.
«Para eso necesitaríamos arreglar la inseguridad física y jurídica. Hoy en día, para poder invertir, los empresarios tienen que enfrentar problemas de seguridad física en sus instalaciones, ya sea manufactura o transporte.
«Y hoy, por esto está este paro nacional de transportistas, por las condiciones de inseguridad que se viven en todo el País; y bueno, la inseguridad jurídica, la incertidumbre respecto a que se respeten contratos, concesiones, de poder hacer inversiones y una planeación de mediano o largo plazo. Básicamente, el cortoplacismo ha sido lo que nos ha llevado a esto», finalizó. (Agencia Reforma)




