
En el cierre de su gira de rendición de cuentas “Honestidad y resultados” desde el Zócalo capitalino, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, resaltó: “Solo el pueblo determina el destino de México; significa desde 1814 que ninguna potencia extranjera y ninguna élite económica o política tiene el derecho de dictar el presente y el futuro de nuestra patria, esa solo le pertenece al pueblo de México”.
La presidenta vuelve a colocar en el centro de su discurso el tema de la Soberanía y con ello reitera su postura en cuanto a la política de relaciones exteriores de México.
Algunos de los rasgos que en otras ocasiones ha expresado, permiten definirla en el sentido siguiente.
La política exterior del gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo se guía por el principio constitucional de «cooperación sí, subordinación jamás», manteniendo una línea de continuidad con la administración anterior, pero con un enfoque propio centrado en la dignidad nacional, el multilateralismo humano y la diversificación de alianzas.
Se estructura en los siguientes ejes fundamentales:
Relación con Estados Unidos y defensa de la soberanía
Soberanía innegociable: Ante señalamientos o presiones externas, la postura de Sheinbaum es firme en que ninguna potencia extranjera dictará el rumbo de las leyes o el gobierno de México.
Seguridad y migración: Ha rechazado de manera tajante cualquier intento de intervención militar o injerencia en la seguridad nacional por parte de agencias estadounidenses, afirmando que esta es responsabilidad exclusiva de las instituciones mexicanas.
Cooperación bilateral: Promueve una relación fundamentada en el respeto mutuo, la confianza y la responsabilidad compartida, especialmente en el marco del T-MEC, pero trazando líneas rojas ante amenazas arancelarias o descalificaciones.
Multilateralismo y Foros Internacionales
Reforma de organismos: Sheinbaum aboga por un «multilateralismo genuino» y democrático en el sistema de las Naciones Unidas. Ha cuestionado las estructuras rígidas —como el Consejo de Seguridad de la ONU— defendiendo que todos los Estados deben tener el mismo valor de voto.
Ausencias y asistencia estratégica:
Decidió no asistir a la 81° Asamblea General de la ONU (donde fue representada por el canciller Velasco), pero ha priorizado la participación de México en otros bloques económicos de relevancia global como la Cumbre APEC en China y el G20.
Política Exterior Feminista:
El gobierno mantiene de forma activa los compromisos de género mediante la estrategia de «Multilateralismo Feminista», un enfoque del que México fue pionero en América Latina.
Conflictos globales y Posturas Regionales
Solución pacífica de controversias:
En consonancia con la histórica Doctrina Estrada, México defiende el derecho internacional, la autodeterminación de los pueblos y la no intervención en asuntos internos.
Medio Oriente:
El gobierno de Sheinbaum ha respaldado oficialmente el reconocimiento del Estado de Palestina ante la ONU, impulsando firmemente la solución de dos Estados con fronteras seguras como la única vía para lograr una paz duradera en la región.
América Latina y el Caribe:
Mantiene una postura de solidaridad con Cuba, rechazando los bloqueos económicos unilaterales. Respecto a las tensiones en países como Venezuela, Sheinbaum sostiene que las intervenciones extranjeras no construyen democracias y que corresponde a cada pueblo definir su destino.
Atención Consular y Migrantes
La SRE ha robustecido la estrategia «México te Abraza» para brindar una diplomacia más humana y directa. El enfoque prioritario de la red de consulados es la modernización de servicios y la protección jurídica de los derechos humanos de los connacionales en el extranjero, particularmente en la frontera norte.
En conclusión, si bien es cierto que la política exterior de México es un pilar fundamental para su desarrollo democrático debido a su posición geográfica estratégica, su integración económica global y sus principios históricos de diplomacia, la reiteración del concepto Soberanía como parte central del discurso de la presidenta adquiere una connotación política que abarca a los grupos de poder mexicanos que aprueban, alientan e incluso fomentan algún tipo de intervención extranjera en la actividad política mexicana.
José Vega Bautista
@Pepevegasicilia
josevega@nuestrarevista.com.mx




