
Extinguiéndonos
“¿Y si nuestro meteorito somos nosotros mismos? ¿Y si hemos creado, alimentado y normalizado nuestros propios jinetes del Apocalipsis? Francesc Gascó.
Max Weber lo predijo desde la “jaula de hierro” de la que resulta imposible escapar; Ulrich Beck desde los riesgos hostiles producidos por la modernidad industrial; en la actualidad, la banalización del mal y la fatiga social producto de la hiperconectividad, producen entre otros resultados, una peligrosa anestesia moral colectiva.
Así, como consecuencia de ese letargo, hemos dejado de pensar. Para todo mal en el plano cotidiano siempre es fácil encontrar un culpable externo. Nuestra evidente modorra intelectual, evita las preguntas incómodas sobre el actual comportamiento humano que, muchas veces sin siquiera sospecharlo, se está transformando en un meteorito de extinción auto infligido.
A diferencia de las grandes extinciones masivas de la historia geológica de la Tierra, el cataclismo más probable para estos tiempos lo estamos fabricando nosotros. Asfixia de malestar político y social, discursos de odio, polarización y degradación sistemática del entorno, nos convierten de manera simultánea, en amenaza y víctima de nuestra propia evolución cultural.
Bajo esta premisa, el conocido divulgador científico y paleontólogo español Francesc Gascó, publica su más reciente libro: “Extinguiéndonos”, Ediciones Urano, publicado para México este mayo de 2026. Autopsia incómoda y urgente del comportamiento humano para responder a la dinámica que amenaza preceder un posible colapso sistémico global.
Individualismo extremo, psicología de masas, inestabilidad global y apatía social, se han vuelto elementos de culpa colectiva que más allá de ser considerados como un epílogo de resignación, deben transformarse en punto de partida para rediseñar nuestro futuro antes de que sea demasiado tarde. 196 páginas de un marco analítico ágil y fresco para entender porqué nuestras sociedades deben replantearse los objetivos para afrontar la actual crisis existencial. Pues como bien apunta Gascó, “Nuestro mayor poder no reside en la inteligencia individual. Nuestra fuerza está en el grupo. La familia. La tribu».
En tiempos de monopolio digital y tecnológico, leer un libro, es hacer revolución. Somos lo que hemos leído y esta es, palabra de lector.




