jueves, agosto 13, 2026
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DESDE MI ESCRITORIO

El reloj corre (a favor o en contra) para Samuel

La elección por la gubernatura de Nuevo León en 2027, siempre llama la atención a las y los coahuilenses y más ahora con la presencia en redes de los personajes.

Ahorita la elección todavía parece lejana, pero políticamente ya comenzó. Las encuestas empiezan a dibujar una competencia en la que Movimiento Ciudadano tiene posibilidades reales de conservar el poder, mientras Adrián de la Garza se mantiene como un adversario peligroso y Morena conserva una importante base electoral.

Sin embargo, hay un personaje que, aunque no aparecerá en la boleta, podría terminar definiendo buena parte del resultado: Samuel García.

El gobernador entra a una etapa decisiva de su administración. El tiempo comienza a jugar en su contra y ahora necesita demostrar que los grandes proyectos anunciados durante su sexenio pueden convertirse en obras terminadas y, sobre todo, en soluciones que realmente utilicen los ciudadanos.

El caso más evidente son las Líneas 4 y 6 del Metro.

El Gobierno de Nuevo León reportaba al cierre de 2025 un avance global de 78 por ciento y posteriormente informó avances cercanos al 90 por ciento en algunas estaciones. Durante 2026 comenzaron incluso las pruebas dinámicas de los nuevos trenes. Sin embargo, la conclusión integral de ambas líneas se ha proyectado hasta agosto de 2027, prácticamente en la recta final del sexenio.

Ahí está precisamente el reto político.

Una obra en construcción genera molestias, tráfico, cierres y críticas; una obra terminada transportando diariamente a miles de personas puede convertirse en uno de los principales argumentos de un gobierno.

Lo mismo ocurre con las carreteras.

La administración estatal ha impulsado proyectos como la Carretera Interserrana, La Gloria-Colombia, el Libramiento Juárez-Pesquería y obras del Periférico del Área Metropolitana de Monterrey. El propio Cuarto Informe estatal señala inversiones multimillonarias destinadas a modificar la conectividad logística de Nuevo León.

La Interserrana resulta particularmente simbólica. Apenas en julio Samuel García supervisó nuevamente los trabajos y aseguró que los tramos 1 y 3 estarán terminados antes de concluir 2026.

Por eso los próximos meses pueden resultar determinantes.

Samuel García tiene frente a sí una oportunidad política extraordinaria, pero también un riesgo considerable: llegar a 2027 rodeado de obras o llegar a 2027 entregando obras.

La diferencia parece pequeña, pero electoralmente puede ser enorme.

Si durante los próximos meses los nuevoleoneses comienzan a utilizar nuevas líneas del Metro, mejores carreteras y una infraestructura que reduzca tiempos de traslado y mejore la movilidad, la conversación sobre su administración podría cambiar sustancialmente.

Porque al final el ciudadano difícilmente evalúa una columna, una estación o kilómetros de concreto por sí mismos. Evalúa cuánto tarda en llegar a trabajar, cuánto tiempo permanece atrapado en el tráfico y si su ciudad funciona mejor que antes.

Y ahí aparece inevitablemente Mariana Rodríguez.

Si finalmente fuera la candidata de Movimiento Ciudadano, su mayor fortaleza podría ser también su principal debilidad: Samuel García.

Una administración bien evaluada, cerrando con Metro, carreteras y proyectos funcionando, podría convertir a Mariana en la candidata de la continuidad de un gobierno que entrega resultados. Pero un sexenio que llegue a 2027 con retrasos, obras pendientes y problemas de movilidad convertiría esa misma cercanía en una pesada carga electoral.

Con Luis Donaldo Colosio Riojas la situación sería distinta. Colosio podría representar continuidad de Movimiento Ciudadano sin asumir completamente los costos del gobierno de Samuel. De ahí que pueda convertirse en una alternativa particularmente atractiva para MC si la evaluación del gobernador comienza a deteriorarse.

Enfrente estará muy probablemente Adrián de la Garza, quien ya demostró en 2024 que puede derrotar electoralmente a Mariana Rodríguez en Monterrey y que aparece competitivo en distintas mediciones rumbo a 2027. Su posibilidad aumentaría considerablemente si PRI y PAN logran construir una candidatura común.

Morena, mientras tanto, posee una importante intención de voto como partido, pero continúa buscando al personaje capaz de transformar esa fuerza nacional en una candidatura estatal suficientemente competitiva.

Por eso resulta prematuro declarar favoritos definitivos.

Lo que sí parece claro es que Samuel García todavía tiene en sus manos una parte importante del tablero electoral de 2027. Tiene tiempo, pero cada vez menos.

Si consigue cerrar su administración entregando el Metro, carreteras y proyectos estratégicos funcionando, puede modificar la percepción de una parte del electorado y dejarle a Movimiento Ciudadano una poderosa narrativa: prometimos, construimos y terminamos.

En ese escenario, Mariana Rodríguez podría crecer considerablemente y Luis Donaldo Colosio recibiría también los beneficios de representar al partido gobernante.

Pero si llega el momento electoral y continúan las columnas, las desviaciones, los retrasos y las obras pendientes, la oposición tendrá prácticamente escrita su campaña: prometieron mucho y no terminaron.

Por eso, aunque hoy las encuestas hablen de Mariana, Colosio, Adrián de la Garza o los aspirantes de Morena, quizá la verdadera campaña por Nuevo León se esté disputando actualmente sobre las vías del Metro y el pavimento de sus carreteras.

Samuel García no estará en la boleta de 2027. Pero sus obras sí.

Y de cómo las entregue —o de cuáles deje pendientes— podría depender buena parte del nombre de quien lo suceda en el Palacio de Gobierno.

Buen fin de semana, la frase: “Nunca cantes victoria, antes de tenerla”. ¡Ánimo!