Sylwestrzak, de 34 años, pertenece a una generación de árbitros acostumbrada al escrutinio permanente. Cada decisión es repetida en cámara lenta, debatida en televisión y juzgada en redes sociales. En ese ecosistema de tensión constante, el polaco tiene en su espiritualidad un punto de equilibrio.
Roma.- Por años, Damian Sylwestrzak aprendió a convivir con una contradicción aparente: estudiar teología mientras se abría camino en uno de los ambientes más hostiles y exigentes del deporte profesional. Pero él insiste en que ambas vocaciones nunca estuvieron separadas.
Sylwestrzak, de 34 años, pertenece a una generación de árbitros acostumbrada al escrutinio permanente. Cada decisión es repetida en cámara lenta, debatida en televisión y juzgada en redes sociales. En ese ecosistema de tensión constante, el polaco tiene en su espiritualidad un punto de equilibrio.
Antes de cada partido reza en silencio. También lleva consigo una pequeña imagen de Jesús Misericordioso con la inscripción “Jesús, en Ti confío”. Y después del pitazo inicial suele santiguarse discretamente, una costumbre que mantiene desde los primeros años de su carrera. No busca protección frente al error inevitable. Para él, ese gesto es una forma de agradecer y recordar que su pasión y su trabajo tienen un sentido más profundo.
Unafraid to show his faith in public, international FIFA referee Damian Sylwestrzak makes the Sign of the Cross after the opening whistle at every soccer match. For this Polish referee—who studied theology—faith is the foundation of both his personal and professional life.
“I… pic.twitter.com/lnvONgGnxq
— ChurchPOP (@Church_POP) May 14, 2026
Su camino hacia el arbitraje profesional no fue fácil. Mientras estudiaba teología, comenzó a dirigir encuentros regionales en Polonia. Muchos abandonan esa profesión antes de alcanzar categorías superiores: insultos, presión y soledad forman parte cotidiana del oficio. Él mismo ha reconocido que hubo momentos de desgaste y dudas. Sin embargo, perseveró hasta llegar a la Ekstraklasa, la máxima división polaca, y posteriormente convertirse en árbitro FIFA. Su ascenso coincidió con una etapa de creciente exposición internacional. Ha dirigido encuentros UEFA y finales nacionales, incluida la Supercopa de Polonia.
En entrevistas recientes contó que en casa reza con su familia antes de dormir y bendice los alimentos junto a sus hijos. Son prácticas discretas, alejadas del espectáculo deportivo, pero que él considera esenciales para sostener una vida coherente, para él, ese testimonio doméstico es más importante que cualquier gesto público.
Esa coherencia es especialmente relevante en un entorno donde la religión suele quedar relegada a expresiones privadas o simbólicas. Por ejemplo, la FIFA ha endurecido históricamente sus normas contra mensajes religiosos explícitos dentro del terreno de juego, en nombre de la neutralidad deportiva. Aun así, Sylwestrzak ha encontrado una manera de vivir su fe sin convertirla en provocación ni propaganda.
También ha admitido que algunas decisiones arbitrales le producen conflictos internos como expulsar a un jugador que cometió una falta sin mala intención, pero sabe que la justicia deportiva exige claridad y firmeza, incluso cuando emocionalmente cuesta asumirlas.
Esa idea conecta de manera profunda con su formación teológica. En el arbitraje, como en la vida espiritual, el juicio no consiste únicamente en aplicar reglas mecánicamente, sino en actuar con conciencia y rectitud bajo presión. El árbitro está obligado a decidir en segundos mientras miles de personas reclaman algo distinto. La tentación del miedo o de la complacencia aparece constantemente.
Sylwestrzak entiende el fútbol como una escuela de carácter. Cree que el deporte enseña disciplina, humildad y capacidad para asumir la derrota. Y considera que esos valores tienen un componente profundamente humano y espiritual. “Dios es esperanza, consuelo y guía”, afirmó al describir la relación que sostiene desde la infancia con la religión. (AGENCIA ZENIT)
El árbitro de la Liga Europea de soccer que también es teólogo




