
Represión no, que cumplan con la ley
¿Desde hace cuánto se sabía que México iba a ser sede del Mundial de Futbol de manera tripartita junto con Estados Unidos y Canadá? ¿Desde hace cuánto tiempo los liderazgos de la CNTE habían anunciado con fecha y todo, que realizarían un paro nacional y movilizaciones en la CDMX para que el gobierno federal les solucionara sus peticiones, advirtiendo desde siempre que, si no había solución, no rodaría el balón?
Ambos eventos estaban calendarizados desde hace mucho tiempo, pero el gobierno los desestimó y de última hora se encuentran con el agua hasta el cuello, dejaron correr el tiempo, y la infraestructura que se suponía tendrían que estar lista para recibir a los cinco millones de visitantes que se supone vendrán a la capital mexicana con motivo de la justa mundialista, está muy en veremos a una semana de que inicie, con graves y serios problemas entre otras cosas, con las deficiencias en el sistema de transporte colectivo ‘Metro’.
Dejaron correr también el tiempo, y pensaron ingenuamente por decir lo menos, que la Coordinadora no cumpliría con sus amenazas, y ahora ya no saben cómo pararlos después de la serie de destrozos que han causado en infraestructura urbana, entre ellos los ‘Gigantes del Mundial’, y en las instalaciones de la SEP, amén del caos entre los capitalinos por sus marchas, bloqueos y plantones.
Con el agua en el pescuezo, la presidenta dice que hay mucha provocación, que los extremos se tocan, “y quienes hacen esos destrozos, yo pienso que están provocando, pero al mismo tiempo hay un discurso de la ultraderecha mexicana que dice, ‘hay que actuar contra el régimen’ (…) le están haciendo el juego a la ultraderecha, si no es que son lo mismo”.
Quizá sería creíble si la CNTE estuviera naciendo y estas fueran sus primeras movilizaciones, se podría pensar que sus ‘adversarios’ estarían detrás de éstas, pero, cómo le digo presidenta, que lo que hemos estado viendo en estos días, es el modus operandi de la Coordinadora desde hace por lo menos cuatro si no es que hasta cinco décadas para atrás.
Le escucho decir en una entrevista televisiva al doctor Marco Fernández, Profesor Investigador de la Escuela de Gobierno del Tec de Monterrey e Investigador Asociado de México Evalúa, y coincido totalmente con él, que la única diferencia es que ahora le está tocando a Morena enfrentar lo que tanto aplaudió en años pasados, y hasta utilizó la fuerza de la CNTE cuando se trataba de echar abajo la Reforma Educativa promovida por Enrique Peña Nieto, y que el presidente de cuyo nombre no quiero acordarme bautizó como la ‘mal llamada Reforma Educativa’.
Entonces los ‘maestros’ de la Coordinadora le fueron útiles al morenismo, y todo su mecanismo para chantajear y doblar las manos al gobierno, fueron aplaudidos, porque en aquél momento eran aliados. Pero de que han existido desde hace cerca de medio siglo, y que siempre han operado igual, ese es un hecho, y entonces no le hacían el juego a la ultraderecha.
Ojalá que no lo haga, pero la presidenta es capaz con tal de que le permitan hacer y lucir su mundial en la capital mexicana, de aceptar como lo vienen exigiendo los ‘maestros’, de sentarse a negociar con ellos, directamente ella.
En las negociaciones, ya quedó probada la incapacidad de los titulares de las secretarías de Educación, Mario Delgado; y de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez. No han tenido mano izquierda para manejar y controlar a los docentes, que por su parte cada día piden más, y más, y más, aunque muchas de sus demandas hayan sido satisfechas, como la reducción de la edad de jubilación a los 55 y 53 años, en un país que, dice el Doctor Marco Fernández, la esperanza de vida es de 75 años, esa reducción la considera un absurdo y estima que eso le costará al país cerca de 140 mil millones de pesos.
Y dice la presidenta que ahora qué es lo que quieren “pues que haya represión; no va a haber represión”.
Nadie le está pidiendo que haya represión, pero sí se le exige que haya una aplicación de la ley, que son dos cosas muy distintas. Porque cada que llegan a la CDMX los integrantes de la Coordinadora, no dejan de estar cometiendo delitos: obstruyen las vías de comunicación, causan destrozos en edificios públicos, violentan y dañan instalaciones gubernamentales, agreden a policías y representantes de la ley, y nunca ha pasado nada, por todos los delitos no hay un solo detenido. Nunca.
El gobierno sabe bien quienes son los líderes y los que instigan a la violencia, y luego sale con un discurso rancio y sin sustento: que es la ultraderecha, que la ultraderecha es también la responsable de la ofensiva norteamericana contra nuestro país, porque la presidenta no cree que sea iniciativa de Donald Trump.
Confunde el amor con las ganas de ir a hacer del baño. Como cuando la defensa a ultranza de Rubén Rocha Moya nos la quiere vender como si el ex mandatario sinaloense fuera la soberanía nacional. Se le están acabando los discursos creíbles y válidos.
X= @JulianParraIba




