
El obispo de la Diócesis de Saltillo reconoció su labor dentro y fuera de las aulas
Con motivo del Día del Maestro, que se conmemora este viernes 15 de mayo, el obispo de la Diócesis de Saltillo, Hilario González García, reconoció la labor de quienes dedican su vida a la enseñanza y destacó que el magisterio representa no solamente una profesión, sino también una vocación orientada a la formación integral de las personas.
El líder católico envió un mensaje de felicitación a maestras y maestros, al señalar que su trabajo implica acompañar a niños, adolescentes, jóvenes y adultos en distintas etapas de desarrollo humano y académico.
“Es una profesión que es vocación también, mis saludos, mi felicitación a todos los que tienen la vocación de magisterio, no es fácil acompañar a niños, adolescentes, jóvenes, adultos en el proceso no solamente de adquirir conocimientos sino forjar una personalidad”, expresó.
González García resaltó que, más allá de transmitir conocimientos, los docentes contribuyen a la formación de valores, principios y proyectos de vida de sus estudiantes, dejando huellas importantes en distintas generaciones.

“Hay muchos maestros que todos tenemos en nuestra historia, que nos ayudaron a forjarnos en nuestra persona los valores, la propia vocación, entonces agradecer a todos ellos, valorar también el esfuerzo de todos los que están en la educación, desde la educación formal, académica, la educación especial de tantos niños, niñas y personas que están en una situación especial, la educación en los valores que, a veces, nos pasan de largo y que es importante también hacerlo”, comentó.
Hizo énfasis en la importancia de reconocer el trabajo que realizan quienes participan en todos los niveles y modalidades educativas, especialmente aquellos dedicados a la educación especial y a la enseñanza de valores humanos y sociales. (OMAR SOTO)




