
Maryland, Estados Unidos.- Durante décadas, las enfermedades orales y cardiovasculares se consideraron realidades separadas. Sin embargo, el impacto del cepillado dental en la prevención de enfermedades cardíacas ha sido respaldado por diversas investigaciones, que destacan la boca como un punto clave para el bienestar del organismo.
Por una parte, un estudio reciente de la Universidad Ewha Womans (Seúl), trabajó con 161 mil 286 participantes del Sistema Nacional de Seguro de Salud de Corea de 40 a 79 años sin antecedentes de arritmia cardiaca o insuficiencia cardiaca. A todos ellos se les hizo un chequeo médico de rutina entre 2003 y 2004; después de 10 años de seguimiento, el 3 por ciento de los participantes desarrollaron fibrilación auricular y el 5 por ciento insuficiencia cardiaca. Los autores concluyen que cepillarse los dientes tres o más veces al día se asocia con un 10 por ciento menos de riesgo de fibrilación auricular, así como con un riesgo 12 por ciento menor de desarrollar insuficiencia cardíaca.
Al hilo de este estudio, el Dr. José Gómez Doblas, cardiólogo del Hospital Virgen de la Victoria (Málaga) y miembro del grupo de trabajo SEC-SEPA, recuerda que “existen trabajos desde la Odontología que sugieren que el tratamiento de la enfermedad periodontal se relaciona con un mejor pronóstico cardiovascular”.
Este experto explica que desde la Sociedad Española de Cardiología se está fomentando chequear la salud periodontal en personas con problemas cardiovasculares, “siguiendo un test sencillo de 8 preguntas de la Sociedad Española de Periodoncia”, y sale una puntuación alta, se remite al odontólogo; y, viceversa, los dentistas pueden detectar pacientes con riesgo cardiaco.
Los resultados, que se han publicado en el ‘European Journal of Preventive Cardiology’, muestran que aquellos que se cepillaban los dientes al menos tres veces a la semana tenían un riesgo 10 por ciento menor de arritmia cardiaca y un 12 por ciento menos de probabilidades de insuficiencia cardiaca, pues en el tiempo de observación se dieron 4 mil 911 casos de arritmia y 7 mil 971 de insuficiencia cardiaca.
No cepillarse los dientes habitualmente acumula bacterias en la boca que pasan a la sangre y causan inflamación en el cuerpo, un factor de riesgo de enfermedades
Esta asociación podría deberse, según el Dr. Tae-Jin Song de la Universidad Ewha Womans y el resto de investigadores, a que una mala higiene bucal puede hacer que se acumulen las bacterias en la boca y pasen al torrente sanguíneo, promoviendo la inflamación, un hecho que aumenta a su vez el riesgo de fibrilación e insuficiencia cardiaca. Por ello, mantener un correcto hábito de cepillado, haciéndolo al menos tres veces al día prevendría estos posibles efectos colaterales para nuestro corazón
Los datos de ‘MedlinePlus’ y la UNAM coinciden en que la inflamación crónica de las encías, al no ser tratada, puede inducir un estado de hipercoagulabilidad en la sangre, lo que aumenta el riesgo de formación de trombos y, en consecuencia, de eventos cardíacos graves.
Diversas instituciones de salud coinciden en una serie de prácticas clave para reducir el riesgo de enfermedades cardiovasculares a través del cuidado bucodental. Estas pautas, respaldadas por la evidencia científica, pueden incorporarse fácilmente en la rutina diaria:
- Cepillarse los dientes de forma sistemática al menos dos veces al día.
- Utilizar pasta dental con flúor para potenciar la protección contra caries y enfermedades de las encías.
- Evitar enjuagar la boca con agua inmediatamente después del cepillado, ya que esto diluye el flúor y reduce su efecto preventivo.
- Realizar limpieza interdental diaria, empleando hilo dental o cepillos especiales para eliminar la placa en áreas de difícil acceso.
- Acudir regularmente al odontólogo para chequeos y limpiezas profesionales.
- Mantener hábitos de vida saludables, como dejar de fumar y seguir una dieta equilibrada rica en frutas y verduras.
- Fomentar la educación en salud oral desde la infancia para que los buenos hábitos se consoliden desde etapas tempranas y perduren en la vida adulta.
La integración de la higiene bucodental en los programas de prevención cardiovascular es una recomendación que se sostiene en la mejor evidencia disponible.
La adopción de estas medidas representa no solo una inversión en la sonrisa, sino también en el bienestar y la longevidad. (El Heraldo de Saltillo)
https://journals.sagepub.com/doi/abs/10.1177/2047487319886018




