
La Procuraduría para Niños, Niñas y la Familia (PRONNIF) en Ramos Arizpe inició un proceso de intervención y acompañamiento tras conocerse el caso de una niña de 12 años que se convirtió en madre durante la tarde del pasado jueves, situación que también motivó la apertura de una investigación por parte de la Fiscalía General del Estado para determinar las circunstancias en las que ocurrió el embarazo.
La titular de la dependencia municipal, Elva González, informó que durante la mañana de este viernes se llevó a cabo un primer acercamiento con la niña, quien permanece hospitalizada después de haber sido sometida a una cesárea de emergencia en un establecimiento médico particular de la colonia El Baratillo. De acuerdo con los reportes disponibles, tanto ella como el recién nacido presentan condiciones de salud estables y continúan bajo supervisión médica.
“Lo más importante en este momento es garantizar que la niña se encuentre bien de salud y que reciba toda la atención necesaria. Ya se tuvo un primer acercamiento con ella y estamos trabajando en coordinación con las autoridades correspondientes para dar seguimiento a su situación y proteger sus derechos”, expresó la procuradora.
Como parte de las diligencias, personal ministerial comenzó a recabar información relacionada con el entorno de la menor y las circunstancias que antecedieron al nacimiento. Entre los datos que deberán corroborarse se encuentra la versión de que el padre del bebé también sería menor de edad, aunque hasta el momento no se ha precisado su edad ni se han establecido públicamente posibles responsabilidades legales.
“Hay procedimientos que deben realizarse con mucho cuidado, especialmente por la edad de la niña. La valoración psicológica es importante, pero primero debemos esperar a que se recupere de la intervención quirúrgica, porque no podemos someterla a situaciones que puedan afectar su estado de salud”, señaló.
La intervención de PRONNIF también contempla revisar las condiciones familiares y sociales en las que se encuentra la niña, con la finalidad de identificar posibles factores de riesgo y determinar las medidas de protección que resulten necesarias. El seguimiento deberá desarrollarse bajo criterios de confidencialidad, evitando cualquier exposición que pueda vulnerar su integridad física o emocional.
“Nuestro trabajo no termina con la atención inicial. Tenemos que estar pendientes de su recuperación, de las condiciones en las que se encuentra y del apoyo que pueda necesitar junto con su familia. Lo fundamental es que se respeten sus derechos y que las investigaciones permitan esclarecer lo sucedido”, añadió la funcionaria.
Mientras continúan las actuaciones de la Fiscalía y el acompañamiento de PRONNIF, las autoridades mantienen reservados los datos que pudieran permitir la identificación de la niña. El caso pone de manifiesto la importancia de los mecanismos de protección de la infancia y de la atención especializada ante situaciones de embarazo a edades tempranas. (EDUARDO SERNA)




