
Recordó que en 2025 ONU Mujeres emitió una alerta sobre el auge de la manosfera y su amenaza para la igualdad de género
Ciudad de México.- Hay una aceleración, diversificación e intensificación de la manosfera hispanoparlante de contenidos y dinámicas violentas que son un reto para la sociedad democrática y la igualdad, alertó la profesora de sociología en la Universidad Complutense de Madrid, Elisa García Mingo.
Dicho concepto se refiere a las comunidades o espacios digitales, cuentas, creadores de contenido, memes o stickers que promueven una definición estrecha y agresiva de lo que significa ser hombre.
Hay que investigarla por el aumento de las tecnoculturas tóxicas, el devenir de internet como un territorio hostil para mujeres, niñas y el colectivo LGBTQIA+, y porque se vincula a la deshumanización de los varones y el extremismo misógino, precisó.
A decir de la especialista, “no es el síndrome, es el síntoma” que explica por qué hay dificultades para avanzar en la igualdad entre ellas y ellos. Es como un “artefacto sociocultural digital contemporáneo” que permite entender la sociedad y las nuevas relaciones de género, las masculinidades, el repliegue patriarcal y el proceso de desdemocratización que vivimos.
En el conversatorio Manosfera: Misoginia, deshumanización y antifeminismo en la era del algoritmo, la investigadora principal del proyecto DIVISAR: Digitalización de la Violencia Sexual, en España, explicó que la perspectiva temporal permite identificar tendencias y “puntos calientes”, como la cuestión de los inceles (personas en celibato involuntario).
A partir de 2018, a nivel global, comenzaron búsquedas en internet como “qué es ser incel” o “un simp”, “incel joker”, incluso la “rebelión incel”. En 2025 ONU Mujeres emitió una alerta global sobre el auge de la manosfera y su amenaza para la igualdad de género.
Además, los últimos ataques de ese movimiento han ocurrido en México, rememoró en la sesión moderada por Mauricio Zabalgoitia Herrera, académico del Instituto de Investigaciones sobre la Universidad y la Educación (IISUE) de la UNAM.

“Incelificación”
El interés social ha aumentado por esos grupos, destacó García Mingo, debido a la necesidad de frenar la misoginia online y los feminicidios; la preocupación por la normalización de actitudes en varones de la generación Z y su consiguiente impacto en las relaciones igualitarias de género.
Se trata de hombres con resentimiento al no tener relaciones sexuales, sociales y afectivas satisfactorias. Una investigación en Reino Unido (2024), con encuestas a más de 500 varones que se autoidentificaban así, mostró que la edad media de ese grupo es de 25 años, heterosexuales y sin hijos.
Del total, 42 por ciento son personas racializadas, votantes de izquierda, y gran parte de ellos se ubican dentro del trastorno del espectro autista, neurodivergentes y con alto índice de depresión. “Uno de cada cinco pensó en suicidarse todos los días durante las últimas dos semanas”, detalló en la sesión organizada por el IISUE.
Elisa García expuso que la idea central del incelibato es que la atracción física está predeterminada con ciertos rasgos estéticos controlados por los genes, que son los únicos que las mujeres encuentran atractivos.
Los incels creen que esas características son deficientes en ellos y argumentan discriminación debido a que ellas prefieren a varones “genéticamente superiores”, acotó la especialista.
De acuerdo con García Mingo, la “incelificación” de la cultura digital y de la sociedad representa una nueva etapa en la normalización, legitimación y difusión de discursos reaccionarios. (UNAM)




