
Monterrey .- Algo está equivocado en la forma en que México está tratando la diabetes, pues no tendría por qué ser una de las principales causas de muerte en el país, señaló la activista regia María Levy de Alva.
«El pronóstico de vida es bajo aquí en México y no debería de serlo porque la gente con diabetes puede vivir largos años sin complicaciones, y vivir una vida llena y saludable», indicó ayer De Alva, de 80 años y diagnosticada a los 6 años.
«Pero toda la forma de tratar la diabetes está algo errada, por eso es la primera causa de muerte en el país».
De Alva es pionera en la educación y concientización sobre la diabetes en México y a nivel internacional.
Fundó la Asociación Mexicana de Diabetes en Nuevo León en 1979, impulsó la creación de la Federación Mexicana de Diabetes en 1988 y fue la primera mujer en presidir la Federación Internacional de Diabetes en los 90.
La activista impartió este sábado la charla «Prevención y diabetes desde la experiencia y el conocimiento», dentro del 34 Congreso Nacional de Diabetes, que se realizó esta semana en el Centro de Convenciones Pabellón M, en Monterrey.
«A veces dicen que los infartos son la primera (causa de muerte en México)», apuntó, «pero muy frecuentemente esos infartos son debido a una diabetes mal cuidada».
En 2025 se registraron 106 mil 874 defunciones por diabetes mellitus en México.
De Alva fue diagnosticada con diabetes tipo 1 a los 6 años, época en que predominaba la ignorancia sobre esta enfermedad, y dedicó su vida a promover la educación y concientización sobre este padecimiento.
Incluso con los avances que existen en la actualidad, considera que aún persiste la desinformación en la sociedad.
«La gente ignora los síntomas que son fáciles de notar», apuntó De Alva.
«Un señor con diabetes tipo 2 ignora que baja de peso sin hacer dieta, se alegra, no se preocupa. Una persona que toma mucho líquido porque todo el tiempo tiene mucha sed no se preocupa. Dice; ‘Es muy bueno hidratarse'».
En su charla contó memorias, experiencias y retos que enfrentó en sus años más intensos de su activismo.
Recordó el programa «Life for a Child», fundado en el 2000 tras ver que niños seguían muriendo por falta de insulina en países con recursos limitados. Sigue activo hasta la fecha en diferentes partes del mundo, incluido México.
«Son más de 50 mil niños que están recibiendo insulina, jeringas, y ahora también material de monitoreo. Es quizás una de las cosas de mayor satisfacción me han dado en la vida», compartió.
De Alva ha demostrado que el acceso al tratamiento y la educación permite vivir una vida larga y plena con diabetes.
Aclaró que actualmente está en silla de ruedas por un problema de la columna, y no a causa de la enfermedad.
«Eso es lo que yo quiero que ustedes sepan», reiteró. «Se puede vivir bien, comer bien, disfrutar de la vida». (Agencia Reforma)




