jueves, julio 30, 2026
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AVISO DE CURVA

La carta del PRI para 2027

Mientras el INEGI confirmó el buen momento de la seguridad en Coahuila al ubicar a Piedras Negras, Saltillo y Torreón entre las cinco ciudades más seguras del país, el PRI nacional anunció una serie de foros para discutir propuestas frente a los niveles de violencia alcanzados en algunas regiones.

No hace falta una bola de cristal para predecir que el modelo de Coahuila saldrá a relucir como un caso de éxito replicable en otras entidades. La participación de los exgobernadores Rubén Moreira y Miguel Riquelme como ponentes en los primeros foros da cuenta de la relevancia que tendrá la experiencia del estado en las discusiones programadas para agosto.

Hay una lógica política detrás de esta apuesta. Coahuila convirtió una de las estrategias de seguridad con mejores resultados del país en un importante activo electoral. Con la Alianza por la Seguridad, Manolo Jiménez ganó la gubernatura en 2023. En 2024, el PRI refrendó la confianza ciudadana al conservar las principales alcaldías. Y, recientemente, volvió a demostrarlo al imponerse en las elecciones para renovar el Congreso estatal.

No hay declaraciones oficiales al respecto, pero las señales apuntan a que Alejandro Moreno buscará convertir esa experiencia en una de las principales cartas de presentación del PRI rumbo a las elecciones de 2027.

Tiene sentido para el PRI nacional. Desde aquella derrota presidencial en 2018, el partido no ha logrado construir una propuesta política clara y atractiva. Durante los últimos años, todo ha sido cuestionar la estrategia federal de seguridad, sin ofrecer alternativas concretas.

Por eso el caso de Coahuila representa la oportunidad que Alejandro Moreno y sus huestes estaban esperando. Ahora pueden ofrecer al electorado un modelo de gobierno con resultados concretos en materia de seguridad, uno de los temas que sin duda estará en la boleta electoral el próximo año.

El reto de los ponentes será convencer a los habitantes del resto del país de que esa historia también puede ser la suya y que la estrategia aplicada en Coahuila puede exportarse a sus propias realidades. No porque la fórmula sea irrepetible, sino porque su principal ingrediente es el tiempo. El problema es que hay estados y municipios que no pueden esperar más, que requieren de una intervención profunda e inmediata.

En Coahuila los resultados no llegaron de la noche a la mañana. La mejora en la percepción de seguridad, hoy entre las mejores del país, es fruto de una política sostenida por las tres últimas administraciones estatales desde los años más críticos, entre 2010 y 2012. Los datos más recientes del INEGI confirman esa tendencia.

En ese sentido, Miguel Riquelme podrá exponer la experiencia de Torreón y la recuperación de zonas marcadas por la violencia. Lo difícil, sin embargo, no será demostrar que la estrategia funcionó, sino convencer de que puede adaptarse a contextos distintos como, por ejemplo, Monterrey, Tijuana o Guadalajara, sedes de los foros y donde la percepción de inseguridad es elevada.

Pero más allá de saber si el modelo es exportable o no, lo cierto es que el PRI nacional difícilmente encontrará un activo más sólido que la estrategia de seguridad de Coahuila para construir una propuesta competitiva rumbo a 2027. Las urnas dirán si la apuesta fue ganadora.