PLAZA CÍVICA

Thomas Paine, López Obrador y la Cuarta Transformación

Las ideologías políticas de izquierda y derecha tienen sus propios sistemas de ideas y vocabularios. Dos ideas y palabras que los definen son “revolución” y “reforma”, respectivamente. Y analizar ambos términos en el actual contexto político mexicano bien nos ayudaría a mejor comprender la idiosincrasia y políticas públicas perseguidas por el presidente de la República.

Uno de los intelectuales conservadores estadounidenses más reconocidos, Yuval Levin, escribió un aplaudido libro titulado El Gran Debate: Edmund Burke, Thomas Paine y el Nacimiento de la Derecha y de la Izquierda. Como su título lo sugiere, los debates modernos entre ambas ideologías políticas tienen sus raíces intelectuales en el pensamiento y los debates ocurridos entre ambos titanes del pensamiento político hace más de dos siglos. Y muchas de las ideas más importantes de Paine siguen haciendo eco hasta nuestro país, y nuestros días.

El autor nos dice que “Paine creía… que un régimen profundamente corrupto o roto necesita ser reemplazado en lugar de reparado”. Un tema constante de AMLO es, precisamente, la intrínseca corrupción de los gobiernos pasados, la inverosimilitud de las reformas para cambiar al país y, por ende, la necesidad de un “cambio de régimen”. Por ello su admiración a las etapas históricas de México donde hubo cambio de régimen, y por ello el título de Cuarta Transformación. Por otra parte, el autor comenta que Paine pensaba que “solo cuando el régimen es tan fundamentalmente corrupto como para hacer imposible la idea de una buena ley, se requiere una acción más extrema”. En aquellos tiempos se tenía en mente la revolución armada, y hoy esta es impensable. Sin embargo, la idiosincrasia es muy parecida. El actual gobierno tiene la convicción de que fueron tan corruptos los gobiernos anteriores que nada bueno hicieron. Entonces, no es posible construir sobre ellos, sino que deben ser borrados completamente para construir después.

Más aún, Paine escribe en el contexto de la Revolución francesa: “La autoridad del presente es formar una constitución; la autoridad de las futuras asambleas será legislar de acuerdo con los principios y las formas prescritas en esa constitución…”. Si algo distinguió a los gobiernos latinoamericanos de la Marea Rosa fue la creación de constituciones, y AMLO ha dicho que ha impulsado tantas reformas que básicamente se traduce en una nueva Constitución. Finalmente, el autor norteamericano nos dice que Paine “…veía toda resistencia a un nuevo comienzo como una expresión de corrupción o de algún motivo privado insolente…”. El vocabulario de AMLO es binario, donde por una parte todos los que se oponen a su gobierno son conservadores y corruptos, y quienes están con él son liberales y honestos.

Pero Paine no solo era de izquierda sino que también era un liberal: creía en el individuo, en sus derechos individuales y el libre mercado. AMLO es de izquierda, aunque no un social-demócrata debido a que se inserta en una lógica asociada al caudillismo-populismo latinoamericano. Los parecidos idiosincráticos ahí están, pero las diferencias fundamentales también.

 

fnge1@hotmail.com     @FernandoNGE

Autor

Fernando Nùñez de la Garza Evia
Fernando Nùñez de la Garza Evia
Licenciado en derecho por la Universidad Iberoamericana (UIA). Maestro en estudios internacionales, y en administración pública y política pública, por el Tecnológico de Monterrey (ITESM). Ha publicado diversos artículos en Reforma y La Crónica de Hoy, y actualmente escribe una columna semanal en los principales diarios de distintos estados del país. Su trayectoria profesional se ha centrado en campañas políticas. Amante de la historia y fiel creyente en el debate público.
Otros artículos del mismo autor