PREGONERO

Caja china

En 2014, en el sexenio de Enrique Peña Nieto, la película La Dictadura Perfecta, de Luis Estrada, le dio fama a la expresión “La Caja China”, que de manera burda aborda el tema de la distracción mediática desde el poder, para hacer que los ciudadanos se concentren en otros temas y no den importancia a algún tópico polémico.

“Pues no se me ocurre más que echar a andar la caja china”, dice el dueño de la televisora.

“¿Qué chingados tienen que ver los chinos en todo esto?”, contesta el gobernante.

“Les voy a explicar la caja china, necesitamos encontrar otra noticia, algo grande que distraiga la atención, una noticia con lo que la gente se identifique, eso es la caja china”, explica el de la televisora.

Y hace una década los noticieros estelares en televisión se convertían en los horarios prime para dar a conocer noticias relevantes, pero ahora ya no pasa así. Al menos no para el Gobierno de Andrés Manuel López Obrador, quien desde el día uno de su gobierno ha encabezado sus conferencias de prensa mañaneras, convertidas en una productora de cajas chinas, pues desde el púlpito mañanero de Palacio Nacional se dicta la agenda que durante el día deberán seguir los youtubers y tuiteros afines.

De esta forma ningún cabo queda suelto, la agenda mediática es controlada por el propio presidente, por eso no le afloja en salir cada día, así le haya salido un tutupiche en el ojo o traiga problemas en el carcañal en el pie.

Si alguien sabe manejar eso de la mentada caja china es el propio presidente, y ahí nos tiene a todos hablando de la filtración de números telefónicos, primero la que él deliberadamente hizo de la periodista del New York Times y luego la que supuestamente le fue sucediendo primero a su hijo, luego a Claudia Sheinbaum y así a más cercanos como la senadora Citlali Hernández, Gerardo Fernández Noroña y Jesús Ramírez Cuevas. Vaya, hasta el número de Xóchitl Gálvez anduvo circulando en redes sociales.

Y aunque el tema de la privacidad de datos es un asunto de alta importancia, pues un funcionario público no puede andar por ahí revelando datos personales de cualquier persona, es algo que deliberadamente el presidente hace, y más contra los periodistas, solo para muestra está aquella ocasión en la que exhibió los datos y hasta el domicilio de Carlos Loret de Mola.

Pero este embrollo que tendrá que deliberar el casi inoperante INAI no es el meollo del asunto, sino es la caja china puesta en acción. Así llevamos ya jueves, viernes, sábado y domingo, y muy seguramente seguirá guiñando el tema en los sermones mañaneros para mantenerlo vigente.

Porque el tema relevante, polémico y verdaderamente importante son los señalamientos hechos contra el presidente y sus campañas políticas, en las que habría recibido dinero de cárteles de la droga, y es que no es sólo un medio, sino que se trata de al menos tres medios los que han abordado ya investigaciones al respecto, dos de ellos reconocidos internacionalmente por sus investigaciones: el New York Times y ProPublica.

Y es que, aunque los morenistas insistan en que Estados Unidos ya dijo que las investigaciones no eran ciertas, la verdad es que no es eso lo que dijo, sino que las investigaciones sí existieron pero no continuaron para no afectar las relaciones diplomáticas de ambos países, y es que tampoco Biden quedaría bien parado en plena efervescencia política que andan viviendo los gringos y con Trump respirándole al oído.

De acuerdo con conocedores del tema y periodistas cercanos a estas investigaciones, este tipo de filtraciones van a continuar saliendo a la luz, pues no son pocas las pruebas que existen y que incriminan a personajes cercanos a AMLO e incluso a sus propios hijos.

Sin embargo, adivina usted, para todo ello existe ya una caja china que verá la luz, casualmente, al mismo tiempo que cualquier investigación periodística.

Y es que así sea el New York Times, la DEA, la CIA o cualquier otra instancia, medio, persona o gobierno quien señale al actual presidente o sus cercanos, ellos están bañados en inmunidad, y no porque no sean corruptos, sino porque su seguidores nada creerán, en todo los apoyarán y difícilmente se quitarán la venda de los ojos, al menos no en el futuro cercano.

Si no están con él, están contra él. Así funciona la lógica de este gobierno.

 

Autor

José Torres Anguiano
José Torres Anguiano
Reportero Multimedia. Periodista de barrio y contador de historias apasionantes.
Premio Nacional de Comunicación "José Pagés Llergo" 2017.
Premio Estatal de Periodismo 2015, 2016, 2017 y 2018.
Premio de Periodismo Cultural UAdeC 2016, 2018, 2021 y 2023.
Otros artículos del mismo autor