
Memoria, razonamiento, atención y capacidad de reacción figuran entre las habilidades que los jugadores aseguran haber fortalecido.
California, Estados Unidos.- Lejos de ser sólo entretenimiento, los videojuegos ganan peso como recurso para la salud mental y cognitiva. Así lo concluye un estudio presentado en 2026: jugar de forma habitual fortalece la memoria, potencia otras capacidades mentales y ayuda a reducir el estrés que genera la rutina laboral.
Las conclusiones forman parte de la ‘VI Radiografía del Gaming’, el informe anual de ‘PcComponentes’ que analiza la evolución del sector y los hábitos de los jugadores. El trabajo constata que cada vez más adultos han integrado el gaming en su día a día para relajarse tras el trabajo, ejercitar la mente y compatibilizar el ocio con la vida familiar y profesional.
Mejora cognitiva
Uno de los hallazgos clave es que casi 9 de cada 10 jugadores perciben mejoras en alguna habilidad cognitiva gracias a los videojuegos, con beneficios que se trasladan al ámbito laboral y académico.
Entre las más citadas:
- 41.1% afirma haber mejorado su deducción y orientación espacial.
- 36.9% asegura que procesa información y reacciona con mayor rapidez.
- 32.7% dice que mantiene la concentración durante periodos más largos.
- 29.3% destaca mayor coordinación y agilidad con mandos y teclado.
Las competencias más mencionadas son razonamiento lógico, orientación espacial, rapidez para resolver problemas, concentración y memoria.
Un antídoto contra el estrés cotidiano
El informe también subraya su función como vía de desconexión. El 38.4 por ciento de los participantes usa la consola o el computador para evadirse del estrés diario, y el 41.9 por ciento son trabajadores que juegan al terminar su jornada para descansar mentalmente. Una práctica que, más allá del juego, permite despejar la mente, liberar tensión acumulada y afrontar el día siguiente con más calma.
El perfil real del jugador
Los datos rompen con el cliché: aunque el 41.5 por ciento de la población sigue asociando al “gamer” con un adolescente aislado, la mayoría son adultos que trabajan, estudian y mantienen vida social activa, y que encuentran en el videojuego un ocio compatible con sus responsabilidades.
Además, crece el juego en solitario. En 2025, el 35.7 por ciento prefería jugar solo; en 2026, la cifra sube al 44.7 por ciento. La afición se proyecta a futuro: el 62.8 por ciento asegura que seguirá jugando durante la próxima década.
Cómo, dónde y a qué se juega
La computadora sigue siendo la plataforma preferida con un 49.6 por ciento, seguido de las consolas con un 44 por ciento y los smartphones con un 35.3 por ciento.
En formato de compra, el físico resiste: el 41.2 por ciento sigue prefiriendo caja o disco, frente al 27.5 por ciento que compra solo en digital.
Por géneros, lideran las aventuras y plataformas con un 17 por ciento, seguidas de los casuales para móvil con un 16 por ciento y los de estrategia con un 14.6 por ciento.
De hobby infantil a hábito adulto
Para Eugenio Pérez, portavoz de PcComponentes, los resultados reflejan un cambio profundo de percepción. El gaming se ha integrado con naturalidad en la rutina de millones de personas como una forma de relajarse, desconectar y dedicar tiempo a una afición compatible con sus obligaciones.
En definitiva, el estudio muestra que los videojuegos han trascendido el ocio: entretienen, pero también potencian habilidades cognitivas, ayudan a gestionar el estrés y forman parte de los hábitos de una generación adulta que ya no los ve como cosa de niños, sino como una opción de bienestar y aprendizaje cada vez más relevante.
¿Y en México?
El fenómeno es aún más masivo en México, uno de los 10 mercados más grandes del mundo:
México registra 73.85 millones de videojugadores de seis años o más al tercer trimestre de 2025, lo que representa el 61.4 por ciento de la población en ese rango de edad. The Competitive Intelligence Unit (The CIU) estima que sumará 2.32 millones más durante 2026 para llegar a 76.17 millones al cierre del año.
A diferencia de España, donde predomina el PC, en México 63.4 millones juegan desde smartphone y solo 16.6 millones en consola fija. El perfil es casi paritario: 49.5 por ciento son mujeres, según el estudio de consumo gamer de Cheil México.
El mercado también crece en valor: pasó de 41 mil 259 millones de pesos en 2024 a una estimación de 43 mil 590 millones de pesos al finalizar 2026, con un alza anual de 2.9 por ciento.
En cuanto a hábitos, los mexicanos repiten el patrón del informe europeo: los jugadores ocasionales prefieren estrategia y rompecabezas en móvil, mientras que los intensivos optan por multijugador, shooters y guerra. En consola, las sesiones son más largas: 4 veces por semana, 105 minutos por sesión, con un gasto promedio de 7 mil 925 pesos, y Xbox se mantiene como líder con 49.3 por ciento del mercado de consolas fijas.
Esto confirma que, tanto en Europa como en México, el gaming ya no es una actividad infantil, sino una práctica adulta, cotidiana y cada vez más vinculada al bienestar mental. (El Heraldo de Saltillo)

