La quinceañera
Morena es el partido que, a partir de obtener su registro, más pronto llegó a la presidencia de México, y aunque apenas tiene ocho años en el poder, ya empieza a mostrar el innegable gen del canibalismo que le acompaña desde su nacimiento, en el que se nutrió principalmente de quienes presumiendo ser de izquierda, provenían del extinto Partido de la Revolución Democrática.
En el PRD ese gen al final de su historia, terminó por consumirle. Las distintas tribus se empezaron a consumir entre ellas, y al cabo sirvió del trampolín para que Andrés Manuel López Obrador creara su propio partido o movimiento, Morena. Del partido del Sol Azteca quedó sólo el bagazo que muy pronto terminó por extinguirse.
Pero ambos tienen el mismo gen y de hecho sus inicios son muy similares, nacen con una persona como figura central y el caudillo al que todos debían seguir y obedecer. En el PRD esa figura fue Cuauhtémoc Cárdenas con su movimiento del ‘Cardenismo’, y en Morena Andrés Manuel López Obrador con su movimiento del ‘Obradorismo’, y pareciera que éste está siguiendo los mismos pasos que aquél, y que al final su destino puede ser muy similar.
Al Partido Acción Nacional (PAN) le llevó 61 años a partir de su fundación, para llegar a la presidencia de México, pero apenas le bastaron un par de sexenios (con Fox y Calderón), para iniciar un retroceso que hoy lo ubica como un partido casi marginal a pesar de haber sido durante muchos años la segunda fuerza política en el país.
A Morena le llevó seis años y nueve meses a partir de su nacimiento como Movimiento, y tres años 11 meses a partir de haber obtenido el registro como partido, llegar a la presidencia. Y muchos creen que le va a pasar lo que a los panistas, que no logrará mantenerse en el poder después de dos sexenios de ostentarlo.
Ocho años en el poder le han generado a la ‘quinceañera’ un desgaste importante, que pudiera incrementarse con la definición de los ‘coordinadores’ –los candidatos pues- a las gubernaturas en los 17 estados donde habrá elección para gobernador. Aunque los tres casos más emblemáticos en ese sentido son Nuevo León, Chihuahua y Guerrero, parece que habrá otros casos en los que la disputa es de baja intensidad, por debajo de la mesa, pero igual de desgastante y perjudicial.
Tatiana Clouthier, la hija del gran Maquío, ya empezó a mostrar sus armas, al exigir a la dirigencia nacional de Morena que le retire la ‘coordinación’ a Clara Luz Flores, y repita la encuesta interna para definir la candidatura para la gubernatura de Nuevo León del año entrante.
Inició su propio movimiento y su propia ‘revolución de las conciencias’, y asesta sus primeros golpes en los principios básicos de Morena (no mentir, no robar, no traicionar), cuando dice que el partido traicionó a los militantes y a la población al entregar la gubernatura -da por un hecho que Morena va a ganar la elección- a quien no cumple con los requisitos. Es decir, el partido les robó la ilusión a los seguidores, y la posibilidad de decidir quién querían que los representara en la elección.
Manuel Clouthier, hermano de Tatiana, celebró que Morena dejara a su hermana fuera de la ‘coordinación’ en Nuevo León, para impedir que ella “continúe ayudándolos en la destrucción del país”. Aunque a través de las redes su primer comentario fue contundente: “Que chingadazo le pusieron la Presidenta Claudia, Morena y la 4 t a Tatiana al no seleccionarla como su Candidata porque el pretexto que se tenía era una decisión de Género pero aquí fue contundente: ‘tú no’”.
En Chihuahua y Guerrero también son escenarios en los que los grupos internos ya empezaron con sus primeros ‘rounds de sombra’, y eso que la guerra todavía no empieza. Todavía falta ver todos los damnificados que quedarán sembrados en el camino con las definiciones de las candidaturas a las diputaciones federales, y en los estados donde se elegirán, las candidaturas a las diputaciones, presidencias municipales, regidurías y más.
El proceso de 2027, la intermedia de la presidenta Claudia Sheinbaum, y los resultados que arroje esa la elección, podrá ser el parámetro con el que se mida el futuro y el camino que le espera a la ‘quinceañera’ en la elección presidencial de 2030 ¿empezará el canibalismo heredado del PRD entre las diferentes corrientes, sobre todo entre los moderados y los radicales, a llevarlos a comerse entre ellos? ¿terminará por sucederle lo que al PAN que dos sexenios le bastaron para iniciar su entrada en el tobogán que parece interminable?
Pero, sólo una pregunta más: ¿y la oposición?, ¿han empezado cualquiera de los partidos a trabajar un perfil y lo llevan encaminado rumbo al 2030? ¿Qué ha hecho la oposición que le pueda hacer a los mexicanos, creer que entre todos los de enfrente podrían poner sobre la mesa a un buen candidato?
Porque si no ¿pues cómo?
X= @JulianParraIba





