
Quienes tienen discapacidad visual y cuentan con experiencia o preparación académica enfrentan dificultades para acceder a cargos medios y altos, advirtió Erasmo Ramos, presidente de la Asociación Mexicana de Enfermedades Visuales y Estudios de la Retina
Las personas ciegas continúan enfrentando barreras para incorporarse al mercado laboral, particularmente cuando buscan acceder a puestos que requieren mayor experiencia, preparación o responsabilidad, indicó Erasmo Ramos Gil, presidente de la Asociación Mexicana de Enfermedades Visuales y Estudios de la Retina (AMEVER), quien advirtió que persiste una falta de confianza por parte de empresas e instituciones para contratar a personas con discapacidad visual.
Explicó que, si bien cada vez existen más oportunidades laborales para personas con discapacidad, estas se concentran principalmente en áreas operativas. «Las empresas sí dan, pero a niveles operativos», señaló, al considerar que el reto consiste ahora en abrir espacios para quienes cuentan con experiencia y conocimientos que les permitirían desempeñarse en puestos de nivel medio o alto.
El entrevistado destacó que esta situación se presenta a nivel nacional. A su juicio, uno de los principales obstáculos es la desconfianza de los empleadores, quienes todavía cuestionan las capacidades de las personas con discapacidad visual para desempeñar determinadas funciones.
«Sin embargo, no se da por desconfianza de los mismos empresarios, pues no se les da esas oportunidades», manifestó, al mencionar que esta percepción limita el desarrollo profesional de personas que cuentan con preparación y experiencia suficientes para asumir mayores responsabilidades dentro de las organizaciones.
Consideró que todavía existe mucho trabajo por realizar en materia de sensibilización y concientización, tanto entre empresarios como dentro de las instituciones públicas. «No es solamente una obligación del sector privado, sino también del sector público», subrayó, al remarcar que la inclusión laboral debe involucrar a ambos sectores.
Asimismo, reconoció que las organizaciones que trabajan por la inclusión enfrentan limitaciones para llegar a todos los centros de trabajo y promover una mayor conciencia entre los empleadores. Por ello, consideró necesario fortalecer los esfuerzos para demostrar que la discapacidad visual no debe ser un impedimento para ocupar puestos de mayor responsabilidad.
Finalmente, reafirmó que se trata de una problemática nacional en la que las personas con discapacidad continúan defendiendo su derecho al trabajo y a la igualdad de oportunidades. «A una persona con discapacidad visual es a la más complicada de dar trabajo», afirmó. (OMAR SOTO)




