
Ante la próxima aplicación de restricciones al uso de teléfonos celulares en escuelas primarias y secundarias del país, el obispo de la Diócesis de Saltillo señaló que las parroquias deberán establecer criterios para el uso de estos dispositivos durante las sesiones de catecismo y llamó a los padres de familia a orientar a sus hijos sobre su utilización responsable
Luego de que se anunciara la prohibición del uso de teléfonos celulares por parte del alumnado de escuelas primarias y secundarias a nivel federal, a partir de noviembre de este 2026, el obispo de la Diócesis de Saltillo consideró que también será necesario establecer previsiones para el empleo de estos dispositivos durante el catecismo que se imparte cada sábado en parroquias y templos.
Explicó que corresponde a los párrocos y catequistas determinar, de acuerdo con la edad de los menores y los objetivos de cada sesión, en qué momentos puede permitirse o restringirse el uso de los teléfonos móviles, con el propósito de aprovechar adecuadamente el tiempo destinado a la enseñanza religiosa.
«La catequesis es una hora, es un momentito de estudio, de reflexión, de oración. Yo creo que en cada parroquia, de acuerdo al objetivo de la catequesis y la edad de la catequesis, van a estar limitando ese uso», señaló.
Indicó que las condiciones del catecismo son distintas a las de una jornada escolar, debido a que las sesiones tienen una duración aproximada de una hora, por lo que deberán establecerse medidas que permitan mantener la atención de los infantes y adolescentes durante las actividades.
«Ya habría que verlo con los párrocos para aprovechar mejor el tiempo. No es lo mismo estar una hora en catequesis que cinco horas en la escuela», expresó.

Uso adecuado
El obispo subrayó que, más allá de establecer restricciones, uno de los principales objetivos debe ser enseñar a niños, adolescentes y jóvenes a utilizar de manera adecuada los teléfonos celulares, tarea en la que también deben participar las familias.
«Ahí tendrá que haber alguna indicación de los párrocos y sobre todo las catequistas para enseñarles a los niños, a los jóvenes, adolescentes y jóvenes el uso adecuado de esta herramienta», manifestó.
En este sentido, consideró que existen momentos dentro de la catequesis, particularmente durante la oración, en los que los dispositivos pueden resultar prescindibles y, por tanto, lo conveniente sería evitar su utilización.
«Hay momentos de oración en los que no vamos a usarlo, salvo que la oración esté en las redes o se vaya a utilizar ahí», explicó.
Por ello, convocó a los padres de familia y responsables de la formación de los menores a fomentar desde casa criterios para el uso responsable de los teléfonos celulares, al considerar que se trata de herramientas que pueden ser útiles, pero que también deben utilizarse de manera adecuada y en los momentos correspondientes.
«Creo que hay que saber usarlo solamente. Hay momentos en que es necesario, hay momentos en que es prescindible, se puede prescindir de él. Pues nada más ponernos de acuerdo», concluyó. (OMAR SOTO)




