
Suiza.-El Papa León XIV enfrentó este miércoles la primera gran crisis de su pontificado luego de que la ultratradicionalista Sociedad de San Pío X desafiara su autoridad al consagrar, sin autorización del Vaticano, a cuatro nuevos obispos en su seminario de Écone.
La ceremonia, celebrada en latín ante miles de fieles, constituye un «acto cismático», una ruptura deliberada de la unidad de la Iglesia católica y conlleva la excomunión automática de los cuatro obispos: dos franceses, un estadounidense y un suizo.
Antes de las ordenaciones, León XIV había pedido a la Fraternidad desistir de su decisión y advirtió que los sacramentos administrados por los nuevos obispos no serían reconocidos por la Iglesia.
La crisis supone un duro revés para el Pontífice estadounidense, quien desde el inicio de su ministerio buscó restablecer la unidad con los sectores tradicionalistas, agudizadas durante el pontificado de Francisco.
Fundada en 1970 por el obispo francés Marcel Lefebvre, la Sociedad de San Pío X reúne a unos 600 mil fieles. El grupo defiende una interpretación estricta de la doctrina católica, promueve un modelo de sociedad patriarcal y un Estado teocrático.
«La túnica de Cristo, aquella que el Papa León XIV, en una última y conmovedora carta del 29 de junio, pedía que ‘no se lacerara’, al final ha sido rasgada», afirmó el Vaticano.
Por su parte, el secretario de Estado del Vaticano, el cardenal Pietro Parolin, expresó el «profundo dolor» que estas ordenaciones provocaron en el seno de la Iglesia. (Agencia Reforma)




